Acto de botadura de la nao San Juan: «Simboliza lo que fuimos y lo que queremos seguir siendo»
El lehendakari Imanol Pradales recuerda la historia marinera vasca que «representa los valores de nuestro pueblo»
Incontables horas de trabajo colectivo y pasión han culminado este viernes con la botadura de la nao San Juan en aguas pasaitarras, más de una década después de que se iniciara su construcción. En una concurrida y emotiva ceremonia, representantes institucionales, políticos, miembros de Albaola Itsas Kultur Faktoria, representantes de la sociedad guipuzcoana y personas relacionadas con el proyecto han acompañado y seguido desde Albaola este acontecimiento histórico. En el astillero, se ha llevado a cabo un acto previo en el que se ha recordado el proceso de construcción del galeón y han tomado la palabra diferentes representantes, desde el alma mater del proyecto, Xabier Agote, que luego ha dirigido la salida al mar hasta invitados del Gobierno canadiense, y el lehendakari, que ha encabezado la representación política vasca junto a la diputada general de Gipuzkoa Eider Mendoza, representantes del Gobierno central y del Gobierno canadiense.
Imanol Pradales ha comenzado su intervención recordando la historia marinera del pueblo vasco. «En el siglo XVI, en un mundo en plena ebullición geopolítica, en plena transformación fruto del Renacimiento, las vascas y los vascos fuimos protagonistas de la Historia. Fuimos pioneros en la navegación y las relaciones comerciales transoceánicas. Partícipes de los albores de la globalización«, ha asegurado, recordando a Urdaneta, que el año del hundimiento de la San Juan (1565) pasaba a la posteridad abriendo la ruta entre América y Asia con su 'Tornaviaje'», o a Elcano, que años antes completó la primera vuelta al mundo.
Los marineros «arriesgaban sus vidas para sacar adelante a su familia, estas son personas que transforman la historia de los países y de los pueblos. Los vascos hemos sido partícipes», ha recalcado. «El pueblo vasco destacaba por la construcción de barcos y pesca de ballenas. Incluso se promulgaron leyes para que las grandes potencias no contrataran balleneros vascos».
Pradales ha comparado estas hazañas con los tiempos actuales. «Además de lo que hicieron, hay que tener en cuenta cómo lo hicieron. Los balleneros vascos eran una empresa colectiva en la que se repartían los beneficios. Representaban excelencia tecnológica, talento y valentía. Simbolizan todos estos valores del pueblo vasco». Y ha concluido destacando que «lo que hemos hecho en Albaola es un proyecto de país. Esta nao simboliza lo que fuimos, lo que somos y lo que queremos seguir siendo».
El discurso con mayor carga emocional ha sido, sin duda, el de Xabier Agote, fundador de Albaola y fundador de este proyecto. «Quiero dar las gracias a todos los compañeros de viaje que me habéis acompañado. La marea viva nos va a permitir hacer la botadura, una señal de que hay que escuchar los ritmos de la naturaleza y el mar», comentaba un emocionado Agote. «Esto nació hace 40 años, con aquella revista de National Geographic. Ahí comenzó este sueño. Estoy muy agradecido al grupo de trabajo de Albaola. Más que difícil, ha sido laborioso. Hemos sabido crear un contexto para construir esto, un contexto en el que no había nada. Habéis hecho un gran trabajo».
El fundador de Albaola ha tenido palabras de agradecimiento también para las autoridades canadienses presentes en el acto. «La sabiduría que nos habéis devuelto es el mayor regalo que se ha hecho a Euskal Herria, la recuperación de la grandeza que tuvimos. Gracias a vosotros supimos que los vascos fuimos hace 500 años los que desarrollamos la tecnología más avanzada. Vosotros habéis recuperado ese conocimiento olvidado».
Jefe de la tribu mi'kmaq
Precisamente en representación de las instituciones canadienses ha intervenido Stéphane Dion, embajador canadiense en Francia y enviado especial del primer ministro de Canadá. «Hemos aprendido muchísimo a lo largo de este proceso, con la historia de esta nao. La reconstrucción del San Juan, el pecio mejor conservado del XVI ha sido posible gracias al trabajo de muchísimas personas durante décadas, incluyendo a Huxley, los arqueólogos y a Xabier Agote, fundador de Albaola. Estamos deseando volver a recibir a la nao San Juan en Red Bay de nuevo en 2027».
Con su indumentaria tradicional, también ha estado presente Stephen Augustin, jefe hereditario de la tribu de aborígenes algonquinos mi'kmaq, originarios de la bahía de Fundy, ubicada cerca de Red Bay, lugar en el que naufragó el barco original en 1565. «Estoy muy agradecido de que la comunidad mi'kmaq esté también invitada. Estoy feliz de ser parte de la experiencia y la aventura de Xabier Agote reconstruyendo el barco. Ser capaz de conectar así con el pueblo vasco, compartir nuestras lenguas y aprender los unos de los otros».