Fuego y agua, las dos caras del soldado que luego fue santo

Como el fuego en su etapa de soldado y cortesano, y como el agua cuando se despoja de todo y emprende una peregrinación que le transformará por completo. De esa forma concibieron a Iñigo de Loyola tanto el director de la película, el filipino Paolo Dy, como el protagonista, el actor madrileño Andreas Muñoz. «Para mí ha sido un desafío representar esa dualidad en un mismo personaje», confiesa Muñoz, que se declara orgulloso de haber encarnado a «una figura que tiene una proyección decisiva en la historia de la religión y es un referente para todos los católicos».