Piden unas condiciones de trabajo dignas para atender a los mayores como se merecen

Acto realizado el miércoles en Beheko Plaza. / SARA UTRERA
Acto realizado el miércoles en Beheko Plaza. / SARA UTRERA

SARA UTRERAZUMAIA.

Las trabajadoras de las residencias de Gipuzkoa llevan casi 90 días en huelga. El miércoles varias empleadas de las residencias de mayores de Zumaia y ELA realizaron una mesa redonda, con el apoyo de Zumaiko Emakumeon Etxea, en la plaza Eusebio Gurrutxaga, con el fin de visibilizar y reflexionar acerca de su situación. Durante la mesa redonda se explicó cómo es el día a día de las empleadas, así como qué es lo que reivindican a las instituciones públicas.

Las asistentes a la cita señalaron que «no es solo una cuestión económica, va más allá, es un problema social. Reivindicamos unas condiciones de trabajo dignas para poder atender a los mayores como se merecen. Las personas usuarias de las residencias se merecen ser mimadas y tener una vida digna, la cual no la pueden tener por las condiciones en las que trabajamos».

Según un estudio sobre las ratios actuales de las cuidadoras, llevado a cabo en cada territorio, se desprende que los tiempos dedicados a cada residente de Gipuzkoa son de 90 minutos al día. «El tiempo del cuidado necesario es algo que no se puede calcular, pero debe ser superior a 90 minutos diarios. Tenemos que trabajar deprisa y corriendo con cada uno, estamos sobrecargadas y en esas condiciones no podemos hacer bien nuestro trabajo. Algunos de los mayores son dependientes y tenemos que asearlos y darles de comer en muy poco tiempo y ellos se merecen recibir un cuidado de calidad», explicaron, y se preguntaron: «No tenemos que mirar a otro lado, ¿esa es la vida que queremos para nuestros familiares? ¿Esa es la vida que queremos cuando seamos mayores?».

Empleo de calidad

Por tanto, reivindican que el trato de los cuidadores sea de dos horas por persona al día. Asimismo, desde el sindicato ELA han hecho llegar al Gobierno Vasco y a la Diputación Foral las siguientes reivindicaciones básicas destinadas a cuidar a los cuidadores, y por ende, a mejorar la calidad del servicio de cuidados y la atención a sus destinatarios: reconocimiento debido para las labores de cuidados, reservando para ellas los recursos necesarios; a medida que vayan aumentado las necesidades sociales, revisión y actualización de los decretos que regulan los ratios a la situación de cada momento; la actualización de ratios debe propiciar la creación de empleo de calidad; y situar a las personas dependientes y al personal a su servicio en el centro del sistema de cuidados. Por último, recordaron que se trata de un «sector feminizado», y que los acuerdos que se han conseguido años atrás han sido «gracias al trabajo constante de las empleadas y a la lucha feminista».