El Festival de Música de Zumaia llega hoy a su fin

Trizak, en una de sus actuaciones. / TRIZAK
Trizak, en una de sus actuaciones. / TRIZAK

Habrá dos actividades dirigidas a los más pequeños y un concierto de jazz a cargo de Trizak

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCOZUMAIA.

El Festival de Música de Zumaia llegará hoy a su fin con dos actividades dirigidas a los más pequeños y con un concierto de jazz a cargo de Trizak.

A las 11.00, en la sala Oxford, se ofrecerá el taller 'Hitzak', ideado por Maushaus, a niñas y niños de entre 5 y 11 años. En este taller, que pretenderá acercar a los más pequeños al universo creativo de Itziar Okariz, se elaborará colectivamente un mural de palabras a partir de la escucha atenta de un poema recitado simétricamente. Mediante la transcripción entrecruzada de ambos poemas y la incorporación del color, obtendremos una imagen gráfica de lo acontecido en la sesión. Es un evento de plazas limitadas, por lo que los asistentes deberán haberse inscrito previamente en la web de la Quincena Músical.

Por la tarde, a las 18.00 en Mari kalea, se ofrecerá 'Bertoko eta urrutiko ipuinak', un espectáculo de pequeño formato protagonizado por una cuentacuentos (Nerea Arizbarreta) y acompañamiento musical (Mariano Hurtado). Está pensado para niñas y niños de entre 3 y 10 años y pretende desarrollar la capacidad de escucha a través de la música y los cuentos.

Estas dos actividades se han organizado colaboración con la Quincena Musical de Donostia, con motivo de la Quincena Infantil.

Trizak, en Mari kalea

La 35 edición del Festival de Música de Zumaia llegará hoy a su fin con el concierto de jazz de Trizak. La actuación será a las 20.00 en Mari Kalea.

El proyecto Trizak publicó su primer disco del mismo nombre, de la mano del sello Gaztelupeko Hotsak, en 2017. El trío lo componen el saxo, el contrabajo y la batería, y su trabajo se basa en la improvisación. El grupo une a tres músicos que han trabajado en distintos proyectos: Jon Piris, Hasier Oleaga y Julen Izarra. «Trizak es el nombre en euskera que se le da a las cuerdas para subir y bajar las velas, una situación que representa el principio del viaje, preparados ante todo lo que pueda venir. Esta música tiene las ganas de aventura que son propias del jazz, pero también aires frescos procedentes de otros campos», explican su componentes.

El proyecto pretende ser un punto de encuentro para tocar la música escrita y compuesta por los miembros del grupo. Las composiciones no son más que un punto de partida; una vez que llegan al grupo, entran en el terreno de la improvisación. Entre sus trabajos, también hay algunas versiones, como 'Here's to yo' o 'Birjiña maite', con los que crean nuevos caminos en torno a canciones que en su momento ya tuvieron su recorrido.