Xabier Egaña rehabilitará su propia obra

La concejala Nekane Iribar, el artista Xabier Egaña y Joxe Román Lizaso sostienen el boceto de cómo quedará el contramuro de la Ikastola. Detrás vemos la pared a rehabilitar por el artista./ETXEBERRIA
La concejala Nekane Iribar, el artista Xabier Egaña y Joxe Román Lizaso sostienen el boceto de cómo quedará el contramuro de la Ikastola. Detrás vemos la pared a rehabilitar por el artista. / ETXEBERRIA

El mural en homenaje a Salbatore Mitxelena en el contramuro de la Ikastola data de hace 38 años Egaña, que comenzará en unos días en su nuevo proyecto, trabajará sobre su propia obra, aunque la modificará

ANTXON ETXEBERRIAZARAUTZ.

El pintor Xabier Egaña (Getxo, 1943), vecino de Zarautz desde hace años, comenzará en las próximas fechas con la reforma de su obra mural en el parque de Iñurritza, actualmente muy deteriorada.

Egaña cuenta con un largo recorrido artístico. A los diecisiete años se hizo Franciscano en Zarautz, donde estableció relación con Javier Álvarez de Eulate, autor de las vidrieras del Santuario de Arantzazu. Él fue quien le animó a introducirse en el mundo del arte. En 1968 trabajó en el taller de Jorge Oteiza durante la realización del apostolado para la fachada de la Basílica. Pueden considerarse como sus obras principales los murales del camarín de la Virgen del Santuario de Arantzazu, el ábside de la iglesia de San Pelayo (Zarautz) y el muro conmemorativo de Salbatore Mitxelena, ahora a reformar. En Zarautz se le conoce también por alegrar con sus pinturas diferentes sociedades (Kayua, Galtxagorri...). Además, tiene obra en Alemania, Puerto Rico... Su trabajo más reciente son sus pinturas en la iglesia de Antezana de Foronda, con más de 400 m2 de murales.

A partir de ahora se dispone a reformar el muro de la Ikastola, obra propia que ya tiene 38 años y se encuentra muy deteriorada. Como explica Joxe Román Lizaso, uno de los miembros de la nueva asociación Arte Egaña, creado con el objetivo de poner en valor los trabajos del artista, «Xabier ha sufrido mucho viendo el estado de su obra, que lo hizo en homenaje a Salbatore Mitxelena. Al cumplirse este pasado mes de enero los 100 años del nacimiento de Mitxelena, planteamos al ayuntamiento la posibilidad de reformar el muro y han aceptado. Creemos que se le hace justicia a Salbatore Mitxelena, al propio Egaña y al pueblo de Zarautz».

Esta obra, es un esgrafiado en el muro. «Lo realizamos entre Santi Iruretagoiena, fallecido hace muy poco tiempo y al que quiero recordar con todo afecto, y yo», recuerda Egaña. «El trabajo fue largo y duro. Bien acompañados por la cercanía de Manuel Mari (otro amigo desaparecido) y Agustín Agoües, a los que igualmente recuerdo y agradezco».

Luego el tiempo ha ido sacando a flote todos los defectos que ya estaban presentes en la realización del muro. Reventaron los cementos y salieron a la luz los hierros del encofrado que todavía se pueden ver. «He acudido varias veces al ayuntamiento para sugerir ideas que adecentaran esta pared. Y hasta hoy y gracias a las gestiones de buenos amigos y la mirada favorable del ayuntamiento, me han dado el visto bueno para reformar el muro». Egaña piensa que «el deterioro del muro podría ser el símbolo del drama de la vida que nos acompaña tantas veces». A partir de ahora, va a trabajar sobre su propia obra, pero modificándola. «La figura flotante, superponiéndose a un muro de piedra, la mantengo. Y el fondo lo iluminaré en colores que alegran, como una esperanza que perdura todavía, convirtiéndolo en un fondo luminoso».

Egaña quiere agradecer a todos los que le han empujado y aceptado para que aquella lejana idea de hace más de 30 años, vuelva a aflorar hoy. «Agradezco igualmente a todos los que me habéis acompañado para la recuperación de un trozo de la vida de este pueblo».