«La moto te proporciona la libertad e independencia que no te ofrece el coche»

Antonio Cabanillas conduciendo su moto con sidecar durante el examen práctico en Azpeitia./ETXEBERRIA
Antonio Cabanillas conduciendo su moto con sidecar durante el examen práctico en Azpeitia. / ETXEBERRIA

Antonio Cabanillas Parapléjico con carnet de coche y ahora también de moto

ANTXON ETXEBERRIAZARAUTZ.

Antonio Cabanillas Benitez (Zarautz, 53 años), sufrió una lesión medular hace 30 años. Desde el año 1990 necesita de su silla de ruedas para moverse. Para entonces ya tenía su carnet de coche y conduce su coche, pero ahora le vemos conduciendo también una moto con sidecar. Ha superado todos los trámites y todas las pruebas exigidas por Tráfico para sacarse el carnet para conducir la moto, siendo de los pocos parapléjicos a nivel nacional que ha podido conseguir sacar el carnet para la moto. Como señala, « la moto te ofrece la libertad que no tienes con el coche».

-Antonio, ¿nos puede contar su historia, desde cuándo está en silla de ruedas?

-Yo sufrí una lesión medular hace 30 años y desde entonces estoy en silla de ruedas. Estuve un año rehabilitándome en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo. Para entonces ya tenía carnet de coche, pero en Toledo tuve que hacer una especie de curso de adaptación para poder conducir y desde siempre he conducido un coche adaptado a mi estado físico. Ahora tengo un Hyundai Coupe.

-Y ahora, ¿Le vemos también conduciendo una moto?

-Si, así es. Suena raro que uno que se mueve en silla de ruedas quiera sacarse el carnet de moto, pero tenía esa ilusión y lo he conseguido. No me ha resultado nada sencillo porque he tenido que hablar, demostrar y convencer en Tráfico que estoy apto para conducir la moto. Al principio me miraban raro, a donde va éste pensarían, pero luego tras hablar con ellos, he ido cumpliendo todos los pasos establecidos y, la verdad, conmigo en Tráfico se han portado super bien. He superado todas las pruebas, tanto la prueba médica exigida para conducir como los propios test teóricos y las dos pruebas practicas, tanto de la pista con conos como de la carretera. Los médicos y examinadores me dieron el OK. No cabe duda que para ellos mi caso era especial, creaba precedente, porque según me han dicho hay más parapléjicos que conducen la moto, pero casi todos tenían el carnet antes del accidente; no ha sido mi caso, que lo he sacado después.

-¿Dónde se ha sacado el carnet?

-Me lo he sacado en Azpeitia, por comodidad. Tengo un amigo en Azpeitia que me permitía dejar la moto en su casa, sin tener yo que andar con la moto para atrás y adelante.

-¿Y por qué esas ganas de conducir la moto?

-En casa siempre hemos sido muy de coches, muy de motos. La moto te da otra independencia. En mi situación, para lo que me gusta a mí, el coche se queda un poco escaso. Soy amante de la naturaleza, de salir al monte y con la moto puedes llegar a donde te propongas, lo que no puedes con el coche. La moto te proporciona otra libertad y ya me he movido a unos cuantos sitios que antes no podía. Al principio tenía ciertas dudas de cómo iba a evolucionar sobre la moto, sobre mi estabilidad en la moto, pero con las adaptaciones realizadas estoy super seguro y a gusto. Físicamente me cuesta un poco subirme a la moto. Paso de la silla la moto y la silla la pliego en un soporte del lado izquierdo de la moto.

-¿Qué moto tiene?

-Tengo una todo terreno con sidecar. Es una moto ural, una moto rusa. Es una moto que se comercializa, me gustaba y la he comprado. Con el sidecar, la anchura de la moto es prácticamente la de un coche. He incorporado varias adaptaciones que he realizado para poder manejarme mejor. Y a quien se atreva, le llevo en el sidecar. Es una moto de una cilindrada de 750, pero con tan solo 42 caballos; no puedo alcanzar velocidad superior a los 100 k/h ; además, Tráfico me limita la velocidad a 90 por hora. Quiero ir a La Rioja, a Las Bárdenas, a los Monegros en Zaragoza, lugares donde hay pistas secas y puedes conducir sin riesgos, no con los charcos y el barro de aquí.

-Y la gente que le ve en la moto, ¿Qué le dicen?

-La gente se queda un poco flipada, porque la moto es llamativa y cuando me ven bajar y montarme en la silla, todavía más. En la carretera voy como va un coche, porque las medidas son prácticamente calcadas al coche. Todavía no me ha parado la Ertzaina, aunque llevo todo legal.

-O sea, que está bien motorizado

-Ahora conduzco más la moto que el coche. Pero en el pueblo, en Zarautz, me muevo en silla de ruedas. Eso sí, a la silla le suelo enganchar una batería eléctrica con una autonomía para 40 kilómetros que me permite moverme a la velocidad de una bicicleta. Vivo en Aritzbatalde y muchas veces para ir a trabajar hasta Abendaño voy en la handbike, en la silla como si fuera una bicicleta; también cuando voy a la calle a hacer tres recados, o donde la ama, hasta Itxasmendi. Pongo la batería eléctrica y gano tiempo. Depende del tiempo metereológico y del tiempo que dispongo, utilizo un medio u otro de locomoción.

-¿En qué trabaja?

-Trabajo echando una mano a mi hermano Rafa, que tiene un taller en Abendaño, de montajes industriales, aunque también prepara equipos de navegación para motos. Todas las adaptaciones para el coche y la moto las he realizado yo. Por ejemplo, para la moto el freno trasero lo he puesto en el manillar lado izquierdo; el cambio del pie izquierdo a la altura de mi mano derecha; he amoldado un sillín específico con un respaldo para ganar estabilidad y en los apoyapiés he hecho una plataforma para llevarlos encajados. Yo estudie ingeniería mecánica industrial, hice Peritos y se me da bien, soy bastante manitas.

-Y, viviendo solo, ¿Cómo se arregla?

-Me arreglo bien, aunque ya te digo, voy todos los días a comer donde mi madre. Hago yo las compras, la limpeza ..., aunque indudablemente si tengo que cambiar una bombilla, tengo que pedir ayuda.

-Para terminar, a nivel de barreras arquitectónicas, ¿Encuentra dificultades en Zarautz?

-A nivel de calle estamos relativamente bien, aunque hay algunos barrios para mi imposibles para moverte en silla, como Mendilauta. Soy de los que estoy encima, dando la bara en el ayuntamiento para indicarles nuestras carencias y tratar de hacer mejoras. Por ejemplo, el 80% de los aparcamientos de coches para minusválidos, no cumplen la normativa, deberían ser más anchos. En muchos pasos de cebra todavía el piso está deteriorado; en Abendaño falta continuidad para moverte en silla de ruedas, con el agravante que no hay líneas amarillas y la gente aparca y no puedes circular. En el tema de las basuras, nadie se ha acordado de nosotros; los containers no son accesibles para nosotros ni los lugares donde se han colocado ... Hay que decir todo, el paso subterráneo de Santa Clara ha quedado muy bien; menuda ventaja para nosotros.