Jaime Caballero supera otro reto

Momento en que el nadador culmina la travesía./
Momento en que el nadador culmina la travesía.

Nadó desde el cabo de Udra hasta la playa de Lourido en Pontevedra. Una travesía de 17 kilómetros en la que tuvo que hacer frente al viento y a unas frías temperaturas

ANTXON ETXEBERRIAZARAUTZ.

Jaime Caballero, nadador de ultra larga distancia de aguas abiertas, completó el sábado los 17 kilómetros que separan el cabo de Udra en la costa gallega (Pontevedra) hasta la playa de Lourido en 4 horas y 59 minutos. La prueba le resultó desde el principio muy dura por el frío y el viento; el agua estaba entre 13 y 16°C y el viento fuerza 6; viento norte y fuerte, que lesvenía de proa en todo momento, lo que le dificultó y ralentizó mucho a la hora de avanzar.

Desde el primer momento, Caballero acusó ambos aspectos. Pero sobre todo, según comenta, el frío. La embarcación que guió al nadador fue capitaneada por su brazo derecho en el mar: Txapete. Llevaban un termo con té caliente para cuando el nadador lo solicitase. Pues lo hizo desde la primera toma. Ya a la hora y media de la travesía había terminado con todo su contenido. Así que, tuvo que sacar fuerzas de flaqueza para el resto del recorrido.

Porque no olvidemos, Caballero como es habitual en él, nadó sin ayuda externa de un neopreno o similar, lo cual dificulta todavía más el reto. Como detalle de las adversas condiciones meteorológicas, el domingo también se celebraba en aguas gallegas otra prueba de larga distancia en aguas abiertas: la II edición de la Triple Corona Islas Atlánticas. Pues tuvieron que suspender el recorrido inicial de 19 kilómetros y limitarlo a 12 en zona protegida. Eso sí, los participantes estaban obligados a usar traje de neopreno.

Caballero sufrió hasta la extenuación los últimos metros. Y fue atendido por los servicios médicos; no paraba de tiritar. Pero al poco de pisar la playa recuperó su temperatura corporal. Aún así, reconoce que «este sufrimiento se vio más que compensado al llegar a la playa Lourido y ver a los afectados de ELA, familiares, amigos y resto de colaboradores que allí me esperaban». Porque no olvidemos, los objetivos de este y el resto de desafíos del nadador son: dar visibilidad a la ELA y recaudar para ayudar a quienes la sufren y a su investigación. Hubo afectados gallegos, madrileños, murcianos.

Y como referentes de esta lucha, representantes de la Fundación Luzón también estaban en el evento, que concluyó con un catering en la playa Lourido, donde se dieron cita multitud de asistentes y colaboradores. Así que, objetivo conseguido.

Tras la prueba, cuando preguntamos a Caballero por sus objetivos, señala que «crear una emoción y alegría en afectados y quien quiera unirse. Y también, construir una comunidad de la ELA. Porque no olvidemos, que esta enfermedad es muy cruel, pero si se lleva de forma aislada, se hace todavíae mucho más cruel aún».