La escuela de hostelería Aiala estrecha lazos con Perú

Fernando San Martín, Kelly Florcita Santa Cruz y Raúl González. /
Fernando San Martín, Kelly Florcita Santa Cruz y Raúl González.

Junto al Obispado de Callao trabaja en la gestión de un comedor social para jóvenes de la zona desfavorecida de Pachacútec

JUAN MARI ZUBIAURRE ZARAUTZ.

El director de Cooperación de la Diputación Foral, Fernando San Martín, y Raúl González, director de la escuela de hosteleria Aiala de Zarautz, han presentado el proyecto de cooperación que en el marco de Gipuzkoa Coopera está llevado a cabo la escuela de hostelería Aiala en la zona desfavorecida de Pachacútec en Perú, en colaboración con el Obispado de Callao. Kelly Florcita Santa Cruz también estuvo presente en la presentación de la iniciativa. Es becaria del hotel restaurante Karlos Arguiñano, donde realizará una especialización como premio por haber sido el mejor expediente académico de su promoción en Pachacútec.

Gipuzkoa Coopera es un proyecto puesto en marcha por la Diputación en 2017 y que pretende impulsar la Cooperación al Desarrollo extendiéndolas a entidades no convencionales en la cooperación pero que cuentan con una gran imbricación en el territorio guipuzcoano y fuera de él. Uno de estos proyectos es el desarrollado por la escuela de hostelería Aiala.

El Obispado del Callao ha creado en Pachacútec, en una de las zonas con bolsas de pobreza más dramáticas de América Latina con un 80% de adultos en situación de desempleo, un campus para brindar educación de calidad y formación en valores, con la férrea convicción de que así los pobladores podrán ser agentes de su propio desarrollo. Con la participación y el compromiso de Santos Toledano, piloto español con gran sensibilidad social, el Obispado del Callao presentó el proyecto al Gobierno del Perú de quien obtuvo la adjudicación de casi 200 hectáreas de terreno y a través de Fundación Pachacútec, abrió sus puertas en el año 2004 para recibir a niños y jóvenes de Pachacútec y otras zonas vulnerables.

1.100 alumnos

Actualmente, y gracias a la Fundación Pachacútec, se ha construido un centro de estudios de alrededor de 1.100 alumnos, además de aquellos que participan en cursos modulares de corta duración que se dictan en el transcurso del año, como por ejemplo en panadería y pastelería, entre otros. Asimismo, se brindan diversos servicios como: guardería infantil, cafetería, biblioteca comunitaria, sala de usos múltiples (auditorio), centro médico y zona de deportes.

La escuela de hostelería Aiala ha sido la responsable de montar y gestionar el comedor social dentro del esquema del proyecto formativo y de inserción social de las personas que reciben formación en la Fundación Pachacútec. Un comedor social donde se garantiza que al menos los alumnos van a recibir una comida al día, con los aportes nutricionales diarios suficientes.

El proyecto ha sido financiado por la Diputación con 25.000 euros, por Karlos Arguiñano y su esposa Luisi Amestoi con otros 25.000 euros y por el famoso cocinero peruano Gastón Acurio, con otros 25.000 euros. La Fundación pone otros 75.000 euros.

El centro se inaugurará en febrero de 2019 y dará ofrecerá un desayuno nutritivo a 1.200 alumnos porque, como señaló Raúl Gonzalez, «un estómago con hambre no es capaz de aprender nada».

El director de Cooperación destacó que «con Gipuzkoa Coopera estamos trabajando para aumentar el músculo cooperante y lograr una implicación más activa de la ciudadanía, de nuestras empresas y del conjunto de los agentes económicos, sociales y culturales, en una tarea que nos concierne a todos: construir un mundo más justo y solidario».

200.000 vecinos

Pachacútec o Pueblo Nuevo de Pachacútec es un asentamiento que se encuentra en el distrito de Ventanilla, en la provincia del Callao, donde habitan más de 200.000 personas provenientes en su mayoría de la sierra y cordillera más próximas a Lima. Nuevo Pachacútec, situado a 39 kilómetros al noroeste de la ciudad de Lima, nace en 1999 a partir de una iniciativa gubernamental que pretendía promover la integración y el desarrollo social de familias en situación de extrema pobreza. La idea consistía en desplazar a miles personas de los núcleos urbanos, en los que tenían la imposibilidad de acceder a una vivienda digna, a una zona despoblada donde sus nuevos habitantes pudiesen iniciar una vida más próspera.

Pero la hostilidad del terreno, la escasez de los más elementales servicios básicos como luz y agua, y la falta total de infraestructuras, hicieron imposible entonces, y continúa siendo muy difícil todavía, el progreso de este precario asentamiento. Pachacútec sigue siendo a día de hoy, una de las zonas más pobres de América Latina.

Más «justo y solidario»

Este proyecto forma parte de Gipuzkoa Coopera por la cual seis prestigiosas instituciones guipuzcoanas del mundo del arte, la cultura, la ciencia, el deporte y la gastronomía, como son escuela de hostelería Aiala de Karlos Arguiñano, Kukai Dan-tza Taldea, Tabakalera, Physics Center, Real Sociedad Fundazioa y Zinemaldia, están desarrollando cada una de ellas un proyecto de cooperación.

Esta iniciativa se enmarca en la voluntad de la Diputación de extender a la sociedad guipuzcoana la responsabilidad y la posibilidad de trabajar conjuntamente en Cooperación al Desarrollo. «Las crecientes necesidades de apoyo y solidaridad y la demanda de una parte importante de nuestra sociedad para tomar parte de manera más activa, señalan la conveniencia de dar un paso más para abrir la cooperación a Gipuzkoa. Con Gipuzkoa Coopera estamos logrando una implicación más activa de la ciudadanía, de nuestras empresas y del conjunto de los agentes económicos, sociales y culturales, en una tarea que nos concierne a todos: construir un mundo más justo y solidario», señaló San Martín.

 

Fotos

Vídeos