Culmina hoy la '+60 adinekoen astea'

Esta tarde se celebrará un baile en Iñurritza

ANTXON ETXEBERRIAZARAUTZ.

Culmina hoy con el baile a las 18.00 horas en Iñurritza, la '+ 60 adinekoen astea', iniciativa organizada por la Mesa de la Tercera Edad y el departamento de Servicios Sociales que pretende implicar a todos los ciudadanos y sobre todo a este colectivo con interesantes actividades que se han celebrado durante la semana, incluyendo la comida que tuvo lugar el viernes en el Restaurante Otzarreta. Esta semana, en colaboración con Mertxe Osés, hemos contado con la generosidad de algunos de ellos y charlado acerca de la evolución de sus vidas recordando sus épocas de juventud y madurez.

Tomando los datos del Eustat, en 2018 observamos que la población de Zarautz mayor de 65 años es del 19,94 % sobre un censo de 23.188 personas (4.624 personas). Por otro lado, uno de cada cuatro vascos es ya pensionista según el INSS.

La soledad es un factor de riesgo para desarrollar un indeseable deterioro cognitivo, hipertensión o, como puede resultar obvio, la pérdida de la movilidad corporal. En Euskadi hay 103.800 personas mayores viviendo solos con mucho que contar. Asimismo, el 59 % de estas personas mayores que viven solas reconoce «el sentimiento de soledad» no deseada según la encuesta del CIS. El trabajo y la familia son los dos ejes principales que estructuran y definen la existencia humana.

Antaño las matriarcas y patriarcas de la sociedad siempre fueron el centro de atención, el consejo familiar al que recurrir ante cualquier problema, el sistema judicial interno dentro del núcleo del hogar, el pegamento que unía el vasto árbol genealógico, incluso si el árbol estaba astillado. Parte de la historia del pueblo vasco, o al menos de la mitología, del folclore y de la religión que rodea la tradición de éste, viene caracterizada por la admiración y veneración de los más longevos de las familias.

En una investigación desarrollada por el Gobierno Vasco en 2011 en este segmento de la población, un 34,80% de los encuestados opinaba que la vejez es un estado y que no depende de la edad y a gran distancia opinan que es a los 70 años cuando una persona puede considerarse mayor. Un 15,30 % ubica la vejez a los 80 años.

En cuanto a calidad de vida, en las personas mayores vascas predominan los sentimientos positivos hacia su vida: un 84 % cree que su vida tiene sentido, un 80,70 % espera con ilusión cada día, un 76,40 % mira al pasado con sensación de felicidad. Sin embargo, la calidad de vida de los muy mayores disminuye considerablemente, especialmente por su percepción de pérdida de control del mundo que les rodea y de sus sentimientos de autorealización.

La forma de convivencia es un aspecto que condiciona mucho la calidad de vida; las personas que viven en hogares multigeneracionales en su propio hogar destacan por percibir mayores cotas de calidad de vida (36,60 de media sobre 50), pues se nutren de la diferencia de edades. La percepción de control y la existencia de proyectos son decisivas en la calidad de vida. Cuando los hijos están todavía en casa, es más fácil que esas facetas estén presentes.

Asimismo, con un alto grado de satisfacción aparece su sentimiento de pertenencia a la comunidad (7,3); seguida de la percepción de seguridad y protección, característica muy apreciada e importante en la vejez, y los logros alcanzados en la vida, ambas con un 7,2 de media sobre 10.

Envejecer sin ser mayor es la buena filosofía. El envejecimiento positivo tiene que ir más allá de la participación de las personas mayores en iniciativas solidarias. La incorporación de otras dimensiones como fuente de participación social es necesaria para que se visualice la realidad de las personas mayores y su aportación a la sociedad.

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