OSCAR MURILLO (CANDIDATO DEL PSE): «Azpeitia somos todos, aunque a veces se ignore»

El candidato socialista a la alcaldía de Azpeitia reivindica una «mirada más autocrítica»

ELI AIZPURU AZPEITIA.

Oscar Murillo Pérez, presidente de la Asociación de Federaciones Guipuzcoanas (Afedegui) ha sido concejal socialista en Legazpi en dos legislaturas y figuró como cabeza de lista por Azpeitia en las pasadas elecciones municipales.

El candidato socialista se ha mostrado «ilusionado y deseoso» de desarrollar en el municipio un programa social que «de respuesta a las verdaderas necesidades de los vecinos y vecinas de Azpeitia».

Su DNI
Edad
63 años.
Cargo
Presidente de la Asociación de Federaciones Deportivas de Gipuzkoa.
Aficiones
El cine y el paseo, y un menú ligero, forman parte de sus aficiones.

-¿Cómo ve Azpeitia y qué piensa hacer para mejorarla?

-Sin duda alguna veo una Azpeitia joven y pujante. A falta, en su vitalidad, de una mirada más autocrítica. Intentaría mejorarla trabajando más la cohesión social de sus habitantes. Cohesión económica, social, laboral, cultural y educativa.

-¿Cuál es el principal reto de su partido de cara a los próximos cuatro años?

-El principal reto del PSE-EE para los próximos cuatro años es cargar de pluralismo la vida municipal, representar a la personas azpeitiarras que no participan de la esencia nacionalista, aunque compartan muchos de sus valores. Azpeitia somos todos, aunque a veces eso se ignore.

-Si gana, ¿cuál será la primera medida a adoptar en Azpeitia?

-Tanto si ganamos como si no, estableceré un acuerdo de colaboración con el resto de los grupos municipales. No seremos la piedra en el zapato de nadie, ni jugaremos a bloquear iniciativas por temor al éxito ajeno, colaboraré con todos los proyectos y personas que tengan inquietudes de servicio y de progreso, de igualdad y no exclusión.

-¿Qúe echa de menos en Azpeitia?

-Echo de menos a los que se fueron contra su voluntad, a los que se han tenido que callar siendo minoría, a aquellos que por temor no se quieren identificar ni expresar. Echo de menos el respeto y la tolerancia con las actitudes y opiniones ajenas, echo de menos la libertad a la que siempre tuvimos derecho y, que por unos o por otros, se nos ha negado.

-¿Qué les diría a los azpeitiarras indecisos?

-Que la lucha contra la insolidaridad sigue. Que la pluralidad no es una broma y que es indispensable para nuestro bienestar. Que la labor de regeneración iniciada por el presidente Sánchez debe de continuar y que en ello estoy.

-Cíteme una virtud y un defecto suyos.

-¿Un defecto? Me cuesta mucho enfadarme y expresarlo. ¿Una virtud? Me gusta trabajar por los más necesitados. ¡Ah! Y creo que sonrío siempre.