Inmigrantes que cuidan de personas mayores solicitan mejoras al alcalde

Reunión llevada a cabo en el ayuntamiento con el alcalde Eneko Etxeberria. /  E. A.
Reunión llevada a cabo en el ayuntamiento con el alcalde Eneko Etxeberria. / E. A.

Cuidadoras de Nicaragua, Honduras y Chile se han reunido con Eneko Etxeberria debido a sus precarias condiciones de trabajo

ELI AIZPURU AZPEITIA.

Inmigrantes que trabajan en el cuidado de personas mayores incapacitadas, en su mayoría internas, se han reunido recientemente en el ayuntamiento para solicitar mejoras en sus condiciones laborales ya que se sienten «invisibilizadas» por parte de la sociedad. El alcalde Eneko Etxeberria les recibió en el salón de plenos y escuchó atentamente sus peticiones.

Hace ya algún tiempo que un grupo de cuidadoras chilenas, nicaragüenses y hondureñas se reúne con representantes de Elkar-ekin para que su voz pueda ser escuchada en Azpeitia. Con la ayuda de miembros de la agrupación, varias de ellas han dado ahora un paso para que en la medida de lo posible mejoren sus condiciones de vida. Así, Daniela López Pérez, de Nicaragua, en representación de todo el grupo, se dirigió al primer edil con las siguientes peticiones.

En primer lugar, solicitan que puedan realizar en Azpeitia la formacion de Atención Sociosanitaria a personas en el domicilio y con el menor número posible de horas al día, aunque por ello se prolongue más el curso. «La razón de esta petición es el horario que tenemos, la mayoría tenemos dos horas de descanso al día y pedimos que pueda ser posible realizar el curso cuando estamos en horas de descanso», aseguran.

También quieren que se tenga en cuenta que en caso de que fallezca la persona a su cuidado o por otros motivos, se queden sin trabajo, puedan disponer de una vivienda mientras encuentren un nuevo empleo. «Tenemos el peligro de quedamos en la situación de que no tenemos dónde vivir , pues carecemos de vivienda. Pedimos el reconocimiento del derecho de disponer de una vivienda mientras encontremos de nuevo trabajo con otra familia. Entendemos que esta vivienda será utilizada unicamente para estos casos», explicaba Daniela López.

Además, piden un local para compartir las horas de descanso o para la formación. El mismo local podría ser utilizado para diferentes cursos y para la formación en general. La portavoz citó a varias expertas y especialistas en diferentes temas que pueden ser posibles a la hora de impartir este tipo de cursos como la formación en derechos laborales por Silvia Carrizo de Malen Etxea, sobre la igualdad de las mujeres con el grupo feminista Basanderiek, un curso de aprendizaje del euskera con Banaiz-Bagara o un cursillo de cocina para que «vayamos adquiriendo conocimientos de las costumbres alimentarias de aquí y ofrecer, también, las nuestras», haciendo hincapie en la intención y ganas de integración con las que cuentan estas personas que llevan ya, en muchos casos, varios años viviendo en en la localidad. Además, mostraron su interés en conocer varios recorridos por la localidad «para ir conociendo Azpeitia y los azpeitiarras».

Por último, la portavoz del grupo hizo referencia a las agencias de trabajo tanto de Azpeitia como de los alrededores, ya que «al ofrecernos contratos de trabajo, no nos ofrecen condiciones mínimas que nos posibiliten una vida digna». La «mala experiencia» con estas agencias hace que utilicen el «boca a boca» para encontrar trabajo. Por este motivo solicitan que se haga una reflexión sobre esto y se encuentre una solución.

Etxeberria tomó la palabra una vez escuchadas atentamente las peticiones de los allí congregados y agradeció «la gran labor que realizan en el cuidado de nuestros mayores» a la vez que por acercarse al ayuntamiento para «hacer oír su voz». Contestó una a una las peticines realizadas abriendo un debate donde se pudieron escuchar varios testimonios particulares a modo de ejemplo.

Desde Elkar-ekin han valorado «muy positivamente» la reunión, puesto que el alcalde «recibió el testimonio de estas personas directamente y se ha dado un paso importante en el empoderamiento de este colectivo cada vez más necesario debido al envejecimiento de la sociedad, donde cada vez serán más los mayores que tendremos que cuidar», han señalado.