Por una fiesta más inclusiva, no habrá música durante dos tardes en las barracas

Mikel Odriozola con un grupo de personas con diversidad funcional. / UDALA
Mikel Odriozola con un grupo de personas con diversidad funcional. / UDALA

El Ayuntamiento junto con la asociación Marea Urdina pretende que «las personas con diversidad funcional puedan disfrutar también de las fiestas»

ELI AIZPURUAZPEITIA.

El Ayuntamiento de Azpeitia ha querido ponerse las gafas de la inclusión con una iniciativa novedosa y que ha llevado con la colaboración de Marea Urdina, la asociación creada en la comarca y que trabaja para que las personas con diversidad funcional de Urola Erdia encuentren su sitio en las diferentes actividades y dinámicas que se lleven a cabo en nuestro entorno. De esta forma, Ayuntamiento y Marea Urdina y responsables de la feria se han unido para que los pequeños con necesidades especiales puedan disfrutar de las barracas durante las fiestas de San Ignacio. Así, los días 27 y 31 de julio, en horario de 17.00 a 19.00, no habrá musica en el recinto ferial.

Las personas con diversidad funcional son hipersensibles al ruido, luz o música alta por lo que se ponen muy nerviosas en este tipo de espacios. «Con este pequeño guiño queremos llevar adelante un bonito acto de sensibilización y, a su vez, facilitaremos que estas personas no lo pasen mal en las barracas», ha asegurado el edil de festejos Mikel Odriozola.

Tarjetas de acceso

Conocedores también de la dificultad de estas personas para mantenerse en filas a la espera de montarse en las distintas atracciones, el Ayuntamiento pondrá a su disposición unas tarjetas de acceso que deberán solicitar en la recepción del propio consistorio. «Es una acción simple pero significativa. De esta manera, podremos darnos cuenta de las dificultades que atraviesan las familias con personas con diversidad funcional a su cargo», asegura Odriozola.

Por su parte, Aritz Orbegozo, representante de Marea Urdina, quiso agradecer durante la presentación de la iniciativa la propuesta planteada por el consitorio. «Es de agradecer que el Ayuntamento haya mostrado esta sensibilidad y se haya acordado de nosotros en fiestas».

A su vez, añadió que el recinto ferial es «incómodo» para estas familias. «Los niños suelen querer ir a las barracas pero a final, éstas se tornan en lugares incómodos porque la música y el ruido les produce estrés a la vez que tenemos problemas para mantenernos en las colas», por lo que aplaude la iniciativa a su vez que la califica de «ejemplo» para otras localidades.

Por último, el edil de fiestas agradeció la «buena actitud» por parte de los reponsables de las barracas «que desde un principio han recibido la propuesta sin queja alguna y no han puesto ninguna pega para llevarla adelante».