El sábado habrá visita guiada al poblado fortificado de la Edad del Hierro de Munoaundi

Las excavaciones seguirán en la zona de viviendas . /  SUDUPE
Las excavaciones seguirán en la zona de viviendas . / SUDUPE

El punto de encuentro para las personas que quieran acudir es en el albergue Abaraxka a las 11.00 de la mañana

JOAQUIN SUDUPEAZKOITIA.

El sábado se llevará a cabo una visita guiada al poblado fortificado de la Edad del Hierro de Munoaundi, organizada por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y será el arqueólogo Antxoka Martínez, director de las excavaciones, quien dará las explicaciones necesarias en la visita.

El punto de encuentro para todas aquellas personas que deseen participar en la visita se ha establecido en el albergue Abaraxka (Altamira, 5) a las 11.00 horas. El grupo hará caminando el trayecto entre Abaraxka y Munoaundi. Se trata de un recorrido fácil y de media hora de duración aproximadamente. En cualquier caso, si hay personas con dificultades o impedimentos para hacer el trayecto andando, podrán disponer de un vehículo para llegar a Munoaundi. Se recomienda llevar calzado de monte y agua. La visita, según ha señalado Antxoka Martínez será en euskera y en castellano.

Munoaundi fue nombrado monumento por el Gobierno Vasco. Se trata de un espacio de seis hectáreas y el poblado fortificado ocupa unos 500 metros.

Zona de viviendas

La de este año será la decimocuarta que seguirá en una zona de viviendas junto a la muralla del recinto amurallado, datado entre finales del siglo V y principios del IV antes de Cristo, situado al este del monte Txalintxo, encima de Loyola.

En la campaña del pasado año, según señaló el director de la excavación, «ya estamos en el nivel en el que vivían aquellas personas, estamos pisando el suelo que pisaban hace 2500 años y estamos trabajando en lo que fueron viviendas».

Se sabe que había viviendas por los restos hallados como cerámicas, un molino de vaivén, etc. Estas casas se encontraban al lado de la muralla pero dejando una pasillo entre ella y las viviendas, eran casas construidas junto al talud de la montaña, un poco elevadas para evitar las humedades y venidas de aguas de lluvias.