Los azkoitiarras recordaron a sus difuntos

Los nichos, panteones, etc., contaban con gran variedad de flores . /
Los nichos, panteones, etc., contaban con gran variedad de flores .

Muchas personas se han acercado estos últimos días a los cementerios

JOAQUIN SUDUPE AZKOITIA.

Muchas personas se han acercado estos últimos días a los cementerios azkoitiarras para recordar a sus difuntos. Tanto amigos como familiares cumplieron la tradición y acudieron de forma escalonada a los lugares santos del municipio. Ayer, Día de Todos los Santos, la mayoría de los nichos, panteones y enterramientos contaban con flores colocadas a lo largo de la semana anterior.

Hay que recordar que además de Baldatxo, contamos con el cementerio del barrio de Aizpurutxo, vinculado a la Iglesia de San Agustín del barrio, los cementerios monacales de Santa Cruz (fundado en 1691 donde descansan, además de la mística Madre Josefa, personajes ilustres como las hijas del almirante Okendo, que fueron superioras del convento) y Santa Clara (convento fundado en 1607, por testamento de Francisco de Zuazola, hijo menor del señor de Floreaga, tesorero de Carlos V) y las ermitas panteón de la familia Irizar (Aingeru Guarda) y el panteón ducal de la familia Granada de Ega de la casa Etxebeltz (San José en Arrabal).

Con respecto al cementerio azkoitiarra, señalar que fue Mariano José Laskurain, diseñador de la fuente de la barrica, quien se encargó del diseño del nuevo cementerio de estilo neoclásico. En 1809 se realizó el primer entierro en el actual cementerio que conserva panteones de estilo romántico reseñables, como el de la familia Hurtado de Mendoza, y personajes ilustres. Si durante cientos de años ha sido habitual enterrar a los difuntos, son muchas las familias que optan por incinerar.

Incineración y entierro

Una incineración cuesta 430 euros, aunque las familias que durante años han abonado la tasa municipal de cementerio tienen una bonificación y pagarían 296 euros. El enterramiento asciende a 430 euros y con la bonificación 301 euros. Señalar que a los 10 años hay que sacar los restos y los que nos son reclamados son incinerados y que desde 2002, año en que se pone en marcha el crematorio, cada vez es más normal hacer uso de este servicio. Durante los primeros años, el número de incineraciones ha sido creciente y así, si en 2003 se incineran 8 difuntos, en 2006 ya eran 25, y en 2009 ascendían a 48. Los últimos años, los porcentajes se han estabilizado y en 2018 vamos, a la fecha, 88 fallecidos y 40 incinerados. El cementerio es de titularidad municipal y tanto panteones, como nichos, osarios... están en calidad de concesión administrativa para 75 años.

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