'Narcos' recupera el pulso

Diego Luna, en la cuarta temporada de 'Narcos'./Carlos Somonte (Netflix)
Diego Luna, en la cuarta temporada de 'Narcos'. / Carlos Somonte (Netflix)

La serie sobre narcotráfico regresa con su cuarta temporada afincada en México

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Si hay una franquicia que Netflix ha sabido explotar esa es la de 'Narcos', el drama sobre narcotráfico que comenzó retratando el periplo vital de Pablo Escobar y ha acabado saltando a otros países para conocer cómo se movía el negocio de la droga allí. La serie creada por Chris Brancato, Eric Newman y Carlo Bernard generó polémica por varios factores relacionados con el criminal colombiano, tanto por la elección del intérprete (el brasileño Wagner Moura) como por el tratamiento del personaje (se le acusó de dulcificar aspectos de su vida, como su relación matrimonial, por el bien del relato). Al margen de estas cuestiones logró atrapar a la audiencia gracias a recursos efectistas como el uso de imágenes de la época y a que su ritmo que no baja la guardia en ningún momento.

Acabada de narrar la historia de Escobar parecía que 'Narcos' llegaría a su fin, pero la plataforma estadounidense se sacó de la manga una posible continuación y anunció dos temporadas más. La siguiente se dedicó al cartel de Cali. Fueron sus integrantes los que, tras la muerte de Escobar, tomaron el mando de las operaciones del mercado mundial de cocaína. Y así el espectador pasó de Medellín a Cali en una trama en la que se echó de menos un protagonista con la fuerza que tenía el patrón del mal en las anteriores tandas de capítulos. Los 'Caballeros de Cali' eran cuatro: Gilberto y Miguel Rodríguez, Pacho Herrera y José 'Chepe' Santacruz, y ninguno tenía la fuerza suficiente como para llevar el peso de la serie, lo cual provocó que la temporada resultase menos adictiva y redonda que las primeras. Con el desmantelamiento de la banda de Cali se presentaron unos sucesores, a priori más peligrosos, los carteles mexicanos. Y en ellos se centran las siguientes entregas, disponibles en Netflix desde el 16 de noviembre.

La trama se sitúa en 1985 y describe el ascenso de Miguel Ángel Félix Gallardo y la creación del cartel de Guadalajara. 'Narcos' propone un borrón y cuenta nueva al espectador. Y si no fuese por el título costaría relacionar esta temporada con las anteriores. Ya no quedan lazos de unión: de la pareja inicial de policías, Peña y Murphy, el último se dio de baja el año pasado y en esta ocasión ya no aparece ninguno de ellos. Ya no reconocemos a personajes: así como los de Cali ya habían hecho su aparición en la serie antes de convertirse en sus protagonistas, los mexicanos entran en escena sin presentación previa. Incluso la estética parece otra.

La tanda de capítulos empieza fuerte, dejando claro que los nuevos capos llegan sin escrúpulos y dispuestos a todo por hacerse con el negocio. A Gallardo lo conocemos como policía y somos testigos de su viraje hasta convertirse en el narcotraficante con más poder de México, al que llamaron Jefe de Jefes. Otra vez nos encontramos con un personaje central sobre el que se vertebran todas las tramas y así 'Narcos' vuelve a recordarnos a lo que fue en la época de Escobar. Es verdad que el camino de ambos criminales es muy diferente, pero ambos tienen elementos en común, que repelen y atraen al mismo tiempo al espectador. Diego Luna ha sido el actor elegido para acometer este papel, al que dota de carisma y de fuerza, a pesar de que el físico y las formas del intérprete engañan en un primer vistazo. Enfrente encontramos a Kike Camarena, agente de la DEA que se establece con su familia en Guadalajara para tratar de frenar el negocio en auge allí. Y entre ellos surgirá el juego del gato y el ratón que tan bien funcionan en este tipo de 'thrillers'.

«Los narcotraficantes son como las cucarachas», nos advierte el narrador. Y no hace falta que pasen demasiados capítulos para constatar de lo que son capaces. No hay que olvidar que de las filas mexicanas han salido Joaquín El Chapo Guzmán, Amado 'El Señor de los Cielos' Carrillo Fuentes, Rafael Caro Quintero o los hermanos Arellano Félix y Ernesto Don Neto Fonseca, que han marcado la historia de un país que como Colombia todavía vive hoy con el estigma de aquellos tiempos. 'Narcos' resucita aquellos fantasmas recuperando la tensión y el brío perdidos.

 

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