'Kidding' y el plano secuencia del que todo el mundo habla

El señor Pickles, dirigiéndose a Shaina.

La serie que ha vuelto a reunir a Jim Carrey y Michel Gondry cuenta en su tercer capítulo con una brillante y artesanal toma única de apenas dos minutos que involucró a 50 personas del equipo

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Aún no hemos hablado de 'Kidding', la serie que ha vuelto a reunir a Jim Carrey y Michel Gondry después de la fantástica 'Olvídate de mí'. Lo haremos y será posiblemente esta semana. Pero merece la pena detenerse un instante en el plano secuencia que alberga su tercer capítulo, 'Los dolores necesitan nombre'.

De todos es sabido que Gondry (Versalles, 1963) es uno de los grandes artesanos del cine actual y, con toda probabilidad, el discípulo más aventajado de George Meliés. El cineasta francés siempre se ha servido de las posibilidades del soporte para repensar las viejas formas y crear experiencias únicas, sin usar los efectos especiales, tirando de ingenio, planificación y procesos como el montaje. Cine puro, vamos.

La secuencia, que apenas llega a los dos minutos, sirve de previa a la cita que mantienen Jeff Piccirillo (Jim Carrey), el presentador de 'El señor Pickles', el show infantil en torno al que gira la serie, y Shaina (Riki Lindhome), una excocainómana que ejercía eventualmente la prostitución para obtener sus dosis. En ella se muestran los últimos cinco años de la joven y cómo gracias al señor Pickles decide dar un vuelco a su vida.

La 'steadycam' flota por el salón de un destartalado apartamento. El camello se está abrochando los pantalones y Shaina permanece inmovil, arrodillada junto a un sofá raído, muy pendiente del televisor de tubo. Ahí el señor Pickles da un mensaje que la joven, que apenas pestañea, siente como suyo: «Hay una parte de ti que nadie puede ver pero que tu sabes que está ahí y yo también. Es la parte de ti que no te pueden quitar porque esa es la parte que tu eres de verdad». No será la última vez que la cámara, que parece moverse en círculos por el entorno, se acerque al televisor. Mientras tanto, recoge las desconchadas paredes del salón y el desorden que parece gobernar la vida de la muchacha.

El plano secuencia avanza: Shaina saca el sofá por la puerta y coloca, sonriente, una planta en el recibidor. Posteriormente, rompe a martillazos una de las paredes, entra por la puerta del recibidor con un cachorro de perro -una bici cuelga de una de las paredes lo que indica que ha abrazado el deporte- y riega la planta, que ya ha adquirido un tamaño importante. La cámara regresa al señor Pickles, esta vez ya en un televisor plano. La pared que destrozó a martillazos se ha convertido en una completa cocina en la que está celebrando su cumpleaños con unas amigas. Se despide de su ya enorme mascota y sale del apartamento. La transformación del entorno es consecuencia de su transformación personal y al revés.

Según ha explicado David Holstein, creador y productor ejecutivo de la serie, a Indiewire.com estuvieron un sábado entero coreografiando esta única toma hasta que lograron bajar el tiempo inicial de tres minutos a un minuto y 42 segundos. «La secuencia, que necesitó de 50 miembros del equipo y la creación de un set especial con muros que se movían, describe cinco años en la vida de una mujer». Y pese a que el episodio lo dirige Jake Schreier, dice Holstein que la idea de rodarlo en una única toma fue de Gondry. La pasada semana Showtime, a través del canal que 'Kidding' tiene en YouTube', desveló en un vídeo comparativo cómo se rodó la escena. Resulta, sencillamente, espectacular.

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