'Beat', un thriller con la escena electrónica berlinesa de fondo

Jannis Niewöhner se pone en la piel de Beat./
Jannis Niewöhner se pone en la piel de Beat.

Amazon y Warner Bros. unen sus fuerzas en esta serie cuyo argumento gira en torno al tráfico ilegal de órganos y de armas

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Ha llegado casi sin hacer ruido, como el grueso de las producciones que capitanea Amazon, pero lo cierto es que 'Beat' se muestra sofisticada y con unos valores de producción muy por encima de la media. La serie, una de las primeras producciones de la compañía de Jeff Bezos en Alemania, toma el nombre del apodo de su protagonista, Robert Schlag (Jannis Niewöhner), un promotor de la escena nocturna berlinesa capaz de conseguir casi todo lo que le piden.

La primera secuencia de la serie ya apunta el tono de la misma. Beat, con el rostro desencajado -es adicto al éxtasis, la cocaína y a todo aquello que le ayude a evadirse del día a día-, sale a un callejón y toma un poco el aire. Allí un chaval con mochila se le queda mirando, hipnotizado. Se mete una pirula y vuelve al bullicio de la fiesta. Son las 7.30 horas y fuera Berlín se despereza en otra jornada laboral. Conscientes de su disoluta vida, los Servicios Secretos Europeos tratan de reclutarlo como informador, dado su contacto con lo más bajo y lo más alto del crimen organizado, sin éxito.

Hasta que un día, en una de las fiestas que organiza junto a su socio en un club, ocurre lo más inesperado: alguien ha colgado dos cadáveres con las tripas abiertas en el techo del local. La llegada de un nuevo socio al negocio llevará a Beat a colaborar con Emilia (Karoline Herfurth) en una organización donde nada es lo que parece.

Amazon se ha apoyado en la división televisiva de Warner Bros. para llevar a buen puerto esta serie, con toques de thriller, suspense y acción, que tiene como fondo la escena electrónica berlinesa. No es baladí. El ambiente oscuro y epiléptico de los clubes, la fotografía fría y, sobre todo, la música tecno inundan casi cada fotograma de un serial que, pese a todo, no cae en el ridículo. Y es que, a priori, podría parecer que las vueltas que da la serie para colocar a un promotor en medio de una trama de tráfico de órganos y de armas son rocambolescas, pero no es así.

Cuenta el director y creador de la serie, Marco Kreuzpaintner, que tiró de sus experiencias personales -vivió durante doce años en Berlín- para reflejar fielmente la escena nocturna ante las cámaras. «Pensé que era fascinante que no hubiera una serie sobre la famosa vida noctura de Berlín», explicaba Kreuzpaintner en una entrevista reciente. Por su parte, el actor que da vida al protagonista -es uno de los hallazgos de la serie- asegura que los clubs de Berlín son «lugares especiales». «Lo que pasa en un club no tiene nada que ver con lo que ocurre fuera en el mundo. Todo va sobre la música», explica Niewöhner.

Con todo este telón de fondo, Kreuzpaintner ha construido una serie que, si bien no pasará a la historia, resulta más que interesante, pese a que cuenta con unos episodios excesivamente largos.

 

Fotos

Vídeos