En cartelera

El terrorífico sótano de Ma

Octavia Spencer en 'El sótano de Ma'.

La actriz Octavia Spencer brilla en otro habilidoso thriller de horror de la productora Blumhouse concebido para asustar al gran público

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Blumhouse, una de las productoras de cine más rentables del planeta ('Déjame salir', 'La visita' o franquicias como 'Insidious' o 'The Purge' figuran en su catálogo), centrada en el cine de terror, apadrina lo nuevo de Tate Taylor, que dio el campanazo con 'Criadas y señoras', se defendió con el biopic 'I Feel Good: La historia de James Brown' y patinó con la adaptación del best seller 'La chica del tren', a pesar del buen hacer de Emily Blunt. Ahora da un volantazo a su trayectoria decantándose por un thriller de terror cuya mejor baza es su excepcional actriz protagonista, Octavia Spencer, vista en 'Figuras ocultas' o 'La forma del agua'.

'El sótano de Ma', cruce descarado entre 'Carrie' y 'Misery', supone la quinta vez que colaboran el director y la reconocida artista, ganadora de un Oscar, un Globo de Oro, un BAFTA y tres Premio del Sindicato de Actores. Encarna a una mujer muy peculiar que entabla contacto con un grupo de adolescentes a los que ayuda a comprar alcohol, ya que no cumplen con la edad legal. Su altruismo va más allá e invita a los chavales a montarse un fiestón en su casa. Sin embargo, la dulce señora no es lo que parece y comienza a revelarse como una obsesiva controladora, situación in crescendo que da pie a una espiral de acontecimientos perversos inesperados.

'El sótano de Ma' no cruza la barrera de lo políticamente incorrecto, busca al gran público, una de las características fundamentales del grueso de la producción de Blumhouse, que apuesta por filmes con presupuestos ajustados, incluso abonados a la serie B o la televisión (ahí está la serie de telefilmes 'Into the Dark' para HBO), lo que le permite, por lo general, no perder dinero. Por el contrario, si suena la flauta con un gasto medido, los beneficios son dignos de aplauso. La fórmula ha funcionado en varias ocasiones y las películas pequeñas las venden por lotes a las distribuidoras de todo el planeta, además de contar con un contrato de colaboración con Universal.

'El sótano de Ma'.
'El sótano de Ma'.

El terror funciona muy bien en formato doméstico y al presente estreno no es difícil augurarle una buen periplo más allá del circuito de exhibición en salas, teniendo en cuenta que focaliza su atención en el target juvenil, especie habitual en las multisalas, la misma que devoradora emociones fuertes como espectador multipantalla. El último filme con ínfulas de comerse la taquilla con el sello de tan rentables estudios parte de una premisa atractiva para perderse en lugares comunes, obviando un tono granguiñolesco que le podía venir mejor, algo que explota, quizás involuntariamente, 'La perfección', el delirante fenómeno viral de Netflix que ha llamado la atención estos días por no tomarse demasiado en serio y desbarrar en pos de la diversión desprejuiciada.

Taylor ha contado con la música de Gregory Tripi, autor de la partitura del documental 'Manhunt: Unabomber', conocido especialmente por componer temas para series y videojuegos. Junto a Octavia Spencer -también productora ejecutiva del proyecto- figuran frente a la cámara Juliette Lewis, Luke Evans ('La bella y la bestia'), Missi Pyle ('Perdida') y los televisivos McKaley Miller, Corey Fogelmanis, Gianni Paolo y Dante Brown. A pesar de la ristra de galardones que figuran en la trayectoria de Spencer, es la primera vez que firma un papel protagonista.

«'El sótano de Ma' es un relato admonitorio acerca del maltrato y una historia sobre una mujer atrapada por el pasado», relata la actriz. «El público puede identificarse, e incluso reconocerse, en cada personaje. Hay sobresaltos, escalofríos, sustos. Los espectadores incluso vivirán momentos incómodos. Pero al fin y al cabo, creo que cualquiera debe mirarse a sí mismo y entender que todos hemos tenido que ver con la creación de las Ma de este mundo«. Creamos monstruos.

«Las películas de terror gustan, pero es necesario reinventarlas constantemente», destaca Jason Blum, cabecilla de Blumhouse, que no siempre se aplica el cuento. «No se pueden ofrecer siempre los mismos sustos; el público se aburre y dejan de gustarle. La historia de Ma no es habitual porque se trata de un personaje que no hemos visto hasta ahora. Eso buscamos en Blumhouse, dar miedo al público, hacer que se sienta incómodo con algo que no se ha visto anteriormente». La sensación de déjà vu ante algunas secuencias es inevitable. El secreto del triunfo.