Stallone mata a Rocky

Sylvester Stallone, en el rodaje de 'Rocky IV' (1985), en una imagen del libro de la editorial Taschen 'Rocky. The Complete Films'. /Taschen
Sylvester Stallone, en el rodaje de 'Rocky IV' (1985), en una imagen del libro de la editorial Taschen 'Rocky. The Complete Films'. / Taschen

El actor anuncia que no volverá a encarnar al boxeador tras ocho películas, la última de ellas a punto de estrenarse. La editorial Taschen dedica un libro espectacular a la saga del Potro Italiano con imágenes inéditas

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Filadelfia tiene dos símbolos que demuestran la grandeza de América: la Campana de la Libertad, que sonó en la primera lectura de la Declaración de Independencia, y la estatua de Rocky a los pies del Museo de Arte, que los responsables del centro trataron de quitarse de encima por carecer de valor artístico, pero acabó regresando a su emplazamiento por la presión popular. Donada por Sylvester Stallone a la ciudad, la mole de bronce congrega a diario a cientos de turistas que han instaurado un ritual. Tal como hacía Rocky Balboa cuando entrenaba, suben las escalinatas a la carrera y levantan los brazos al llegar a lo alto. Celebran a un héroe del panteón nacional.

Hace 41 años 'Rocky' sacudía las pantallas de todo el mundo. Sylvester Stallone intuyó que el público americano, tras el escándalo Watergate y la caída de Nixon, necesitaba no ya optimismo, sino recuperar la autoestima. La leyenda afirma que escribió el guion de la película en tres días, tras ver cómo un púgil de medio pelo le aguantaba todo un combate a Mohamed Ali. El actor vendió la historia a United Artists, que veía como estrella a Ryan O'Neal y Burt Reynolds. La mejor decisión de su vida fue emperrarse en protagonizarla.

Con su gramática parda y su conmovedora fuerza de voluntad, aquel boxeador insignificante de los suburbios de Filadelfia que hacía realidad sus sueños de convertirse en campeón del mundo compartía el mismo espíritu de exaltación que otro inolvidable 'underdog' de la época, el Tony Manero de 'Fiebre del sábado noche'. El personaje empecinado en salir del barrio también tenía mucho de autobiográfico. Su triunfo en la lona lo compartió en la vida real: nadie parece recordar que, en 1976, Stallone llegó a estar nominado al Oscar como actor y guionista, algo de lo que solo podían presumir Charles Chaplin y Orson Welles.

Sylvester Gardenzio Stallone (Hell's Kitchen, Nueva York, 1946) recibió su primer castigo al nacer, cuando los fórceps provocaron que parte de su rostro quedara paralizado, provocándole una forma de hablar millones de veces imitada. Su madre se había escapado de casa a los 15 años para enrolarse en un circo de trapecista. Peluquera, promotora de lucha libre y estrella del fitness, a sus 97 años es 'rumpóloga', esto es, adivina el futuro leyendo culos. De su padre, estilista, Sly ha dicho que «era tan duro que le chirriaban las pelotas al andar».

Páginas y portada del libro de 380 páginas editado por Taschen. / Taschen

Expulsado de varios colegios y sin suerte en la universidad, Stallone se puso a estudiar Arte Dramático a principios de los 70. A los 23 años recibió 200 dólares por una película porno rebautizada 'El semental italiano'. Limpiaba leones en un circo cuando conoció a su primera mujer, una acomodadora de cine que llegó a tener varios empleos, trabajando de sol a sol, mientras él emborronaba guiones y probaba suerte como actor. En 'Bananas' de Woody Allen es el macarra que atormenta a los pasajeros de un vagón de metro.

Aquel chaval al que sus compañeros de instituto eligieron como «el alumno con más probabilidades de acabar en la silla eléctrica» terminaría siendo el italoamericano más popular después de Sinatra. Rocky -seis entregas hasta la fecha y dos 'spin offs'- le funcionó como icono del folclore popular en los tiempos de la 'guerra fría', pero su otro gran personaje que conectó con la psique de la América de Reagan fue John Rambo -acaba de terminar el rodaje de la quinta entrega en Tenerife con Paz Vega-, un veterano de Vietnam que debe sobrevivir y ser aceptado por un país ingrato.

«Autor de un cine original y lleno de ternura, cuyos personajes en extraordinaria sincronía con el presente exploran las zonas más claras y oscuras del sueño americano», alabó la reputadísima Mostra de Venecia, que en 2009 homenajeó al director de casi una decena de largometrajes. Stallone, que estuvo a punto de convencer a Kubrick para que dirigiera un guion suyo sobre Edgar Allan Poe, solo ha tenido mala suerte en el amor. En el libro de familia, tres esposas y cinco hijos que comparten la letra S en el nombre. Seargeoh, autista, es su niño mimado; Sage, que trabajó como actor en 'Rocky V' y 'Pánico en el túnel', falleció de un infarto a los 36 años en 2012 rodeado de botes de píldoras vacíos.

Ceder el testigo

«Solo quiero agradeceros a todos, en el mundo entero, por llevar a la familia de Rocky en vuestros corazones durante más de 40 años», escribe Stallone en Instagram junto a un vídeo anunciando el final de 'Creed 2, la leyenda de Rocky', el spin off en el que el Potro Italiano se enfrenta a su más duro contrincante, el cáncer, y que llegará a las pantallas españolas el próximo 25 de enero tras recaudar 55 millones de dólares en su estreno estadounidense, el mejor resultado de la saga. «Ha sido un enorme privilegio haber podido crear e interpretar este personaje tan significativo. Aunque rompe mi corazón, lamentablemente todas las cosas deben pasar… y terminar. Os quiero, gente amable y generosa, y lo más maravilloso de todo es que Rocky nunca morirá porque vive en vosotros».

En el vídeo, Stallone cede el testigo de la saga a su auténtico protagonista en el ring, Michael B. Jordan. «No podría estar más feliz al dar un paso atrás porque mi historia ha sido contada, hay un mundo completamente nuevo que se abrirá ante la audiencia con esta nueva generación. Ahora tú tienes que llevar el legado», afirma solemne. ¿Estrategia de marketing ante el estreno o de verdad Rocky cuelga los guantes? Para recordar una saga que forma parte de la memoria sentimental de millones de espectadores, la editorial Taschen lanza 'Rocky. The Complete Films', un tocho de 380 páginas con imágenes inéditas de los archivos de Metro Goldwyn Mayer y de la Academia de Cine de Hollywood, además de un prólogo y entrevistas con Stallone.

Esta edición de coleccionista, numerada y firmada por el actor, cuesta 750 euros e incluye una lámina de su pintura 'Finding Rocky', pintada en 1975 antes de escribir el guion y que, según Stallone, fue «la génesis de Rocky». También viene acompañada de un cuaderno facsímil de 36 páginas en el que se reproducen diálogos, escenas e ideas para la película, así como el final original descartado. Si se es muy fan también es posible adquirir una edición más limitada todavía con una fotografía impresa con pigmentos de 'Rocky II' y 'Rocky III' por 5.000 euros.

Guion original de 'Rocky', escrito por Stallone en tres días en un cuaderno escolar.
Guion original de 'Rocky', escrito por Stallone en tres días en un cuaderno escolar. / Taschen

 

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