'El reino' o cómo el cine español se pega a la realidad

Antonio de la Torre, en 'El reino'./
Antonio de la Torre, en 'El reino'.

Con trece nominaciones a los Goya, la película de Rodrigo Sorogoyen se inspira en la 'trama Gürtel' para presentar una historia de corrupción en torno a un partido político

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Las trece nominaciones con las que parte 'El reino' hacia los Goya demuestran, una vez más, no solo que el cine español es capaz de radiografiar su compleja realidad inmediata, sino que, en su empeño, surgen largometrajes de calidad. No son baladí las nominaciones que la obra ha recibido a mejor película, mejor dirección, mejor guión original, mejor montaje, mejor dirección de fotografía y mejor actor protagonista, entre otras candidaturas.

Producida por Tornasol y Atresmedia, la película dirigida por Rodrigo Sorogoyen toma nota de la trama Gürtel -vaya si lo hace, la película contó con el asesoramiento, entre otros, de Alfredo Pérez Rubalcaba, David Marjaliza y Álvaro Pérez 'El Bigotes'- y la traslada a la ficción de un partido político ubicado en una comunidad autónoma de la costa española.

En la película, Antonio de la Torre, siempre certero y natural delante de la cámara, da vida a Manuel, un influyente vicesecretario autonómico dispuesto a dar el salto a la política nacional. Sin embargo, unas filtraciones en torno a una trama de corrupción y a una libreta con pagos a cargos políticos, empresarios y periodistas le implican a él y a su mejor amigo Paco. Mientras los medios de comunicación empiezan a hacerse eco de las dimensiones del escándalo, el partido cierra filas en torno a Paco, pero Manuel es expulsado y señalado por la opinión publica. Sin embargo, no se resignará a caer solo. Que levante la mano quien no tenga a Luis Bárcenas, el extesorero del PP, o al comisario Villarejo en la cabeza.

'El reino' es sin duda un ejemplo de que el cine español no solo abunda en tiempos pretéritos o se deja seducir por las historias de evasión y, como el estadounidense o el británico, también es capaz de responder a nuestra realidad más inmediata, mediante la crítica o el fiel retrato.

Y no es el único. Hace un par de años destacaba en las nominaciones de los Goya 'Techo y comida', una cinta de Juan Miguel del Castillo que abordaba asuntos tan de actualidad como la crisis económica y los desahucios a través de Rocío (Natalia de Molina), una madre soltera y sin trabajo denunciada por no pagar el alquiler. Un asunto que tambien se abordó en 'Cinco metros cuadrados' (2011).'El niño', de Daniel Monzón, también presente en las nominaciones de 2015, ya echaba un vistazo a cómo funcionan las mafias del narcotráfico en el Estrecho de Gibraltar a través de un thriller protagonizado por dos veinteañeros que no dudan en desafiar la autoridad de los capos locales. No era un retrato fidedigno, pues la historia apostaba por la acción y tenía un toque romántico, pero el tema está ahora más de actualidad que nunca.

Incluso una cinta como 'Campeones', que llega a los Goya con once nominaciones, demuestra que este cine es capaz de dar voz a quien hasta ahora no la tenía. Ya lo hizo 'Yo, también' (2009), la cinta de Antonio Naharro y Álvaro Pastor, que abordaba la relación de Dani (Pablo Pineda), un recién graduado universitario con síndrome de Down, que se enamora en su primer día de trabajo de Laura (Lola Dueñas). Pero la película de Javier Fesser cuenta además con dos elementos a su favor: es la candidata española a los Oscar y ha recaudado ya más de 22 millones de euros. Sin duda su mensaje llegará mucho más lejos.

 

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