Una modelo sostiene que mantuvo un idilio con Woody Allen siendo menor de edad

Woody Allen y la modelo Christina Engelhardt en la época en que estuvieron juntos./
Woody Allen y la modelo Christina Engelhardt en la época en que estuvieron juntos.

Christina Engelhardt tenía 16 años cuando empezó su idilio de ocho años con el director, que se inspiró en ella para el personaje de Mariel Hemingway en 'Manhattan'

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

– No me tomas en serio porque tengo 17 años.

– Sí, exacto, porque tienes 17 años. Quiero decir, es ridículo. Cuando tengas 36 yo tendré...

– 63.

– 63. Es absurdo... Tú estarás en el cénit tu potencia sexual. Y yo, de acuerdo, probablemente yo también; ya sabes que siempre he empezado tarde todo...

El diálogo pertenece a 'Manhattan' (1979), una de las obras maestras de Woody Allen. Rodada en blanco y negro a los sones de la música de Gershwin, la cinta era un exaltado canto de amor a Nueva York y cimentaba la imagen del intelectual judío neurótico, bohemio y urbanita presentada dos años antes en 'Annie Hall'. La excusa era el idilio imposible entre el protagonista y una chica de 17 años, encarnada por Mariel Hemingway, que durante el rodaje tenía 16. Un papel por el que la nieta de Ernest Hemingway recibió la nominación al Oscar como mejor actriz de reparto.

'Manhattan' era un autorretrato denigratorio en el que lo humorístico se topaba con lo patético, Groucho Marx se hermanaba con Flaubert.

– ¿A qué te dedicas Tracy?

– Voy al instituto.

– ¿En serio?

– Nabokov está sonriendo por ahí, ¿sabes a lo que me refiero?

Diálogos similares hoy serían imposibles en una producción de Hollywood. Y más en el caso de Woody Allen, cuya última película producida por Amazon, 'A Rainy Day in New York', no encuentra distribución. Las acusaciones de abusos sexuales de su hija adoptiva Dylan Farrow le han condenado al ostracismo en Hollywood. En la era del #MeToo, el director por el que los actores se peleaban por trabajar sin cobrar se ha convertido en un apestado.

Un nuevo testimonio revela ahora que 'Manhattan' se basaba en la realidad del cineasta. La modelo Christina Engelhardt descubre en un amplio reportaje del 'Hollywood Reporter' que ella fue la inspiración para la Tracy encarnada por Mariel Hemingway. Ocurrió en 1976. Ella tenía 16 años y había desembarcado en Nueva York en busca de un hueco en el mundo de las pasarelas. Allen tenía 41 y ya era una estrella gracias al éxito de 'El dormilón'. Su relación se mantuvo durante 8 años, en los que Engelhardt compartió el amor –y el lecho– con Mia Farrow en un trío amoroso propio de una época donde se buscaba la experimentación en materia sentimental.

A Babi Christina Engelhardt –así se hacía llamar al inicio de su carrera–no le mueve el rencor ni denuncia ningún tipo de abuso o maltrato por parte del director de 'Annie Hall'. Mirar hacia atrás en la era del #MeToo le provoca sentimientos contradictorios. Cuenta que conoció a Allen en octubre de 1976 en el mítico restaurante Elaine's, que tantas veces ha aparecido en sus películas. Rubia, con ojos color esmeralda y un físico espectacular, la joven modelo volvió del baño y se encontró una nota sobre la mesa con un número de teléfono. «Ya que has firmado suficientes autógrafos, aquí está el mío».

Christina Engelhard a los 17 años, al poco de iniciar su relación con Woody Allen.
Christina Engelhard a los 17 años, al poco de iniciar su relación con Woody Allen.

Después fueron al espectacular apartamento del cineasta en la Quinta Avenida. Allen nunca le preguntó la edad. Como en 'Manhattan', ella le contó que todavía estaba en el instituto y que vivía con su familia en una zona rural de Nueva Jersey. A las pocas semanas ya se habían acostado juntos. En diciembre, Engelhardt cumplió 17 años, la edad legal en Nueva York para mantener relaciones sexuales.

Cuatro décadas después, a sus 59 años, Engelhardt todavía analiza aquel romance clandestino que duró ocho años y que marcó su vida para siempre. La modelo aporta postales y cartas escritas por Allen, no así ninguna fotografía juntos. No guarda ningún tipo de animadversión hacia el director. «Es casi como si ahora se esperara que lo destrozara», reconoce. Claro que no puede dejar de ver 'Manhattan' sin que algo se le remueva por dentro. «Su ingenio es magnético», alaba. «Por eso me gustaba y por eso todavía estoy impresionada con él como artista. Por cómo jugó con los personajes en sus películas y cómo jugó conmigo».

La modelo remarca que no pretender «atacar» a Allen. «Estoy hablando de mi historia de amor. Me hizo quien soy y no me arrepiento de ella». En la actualidad, Engelhardt está divorciada y vive junto a sus dos hijas veinteañeras en Beverly Hills. Woody Allen solo es parte de un pasado en el que se relacionó con personajes turbios como el traficante de armas Adnan Khashoggi y el magnate Jeffrey Epstein, de quien fue asistente personal, condenado por solicitar los servicios sexuales de una menor de edad. Después de su idilio con Allen fue musa de Federico Fellini en Roma y México. También trabajó con el mítico Robert Evans. El productor de 'El padrino', 'La semilla del diablo', 'Love Story' y 'Chinatown' fue en los 70 el hombre más poderoso de una industria de la que fue repudiado en los 80 a causa de sus problemas con las drogas, seis matrimonios y bancarrotas varias, que incluyen hasta un asesinato en la tormentosa génesis de 'Cotton Club'.

Christina Engelhardt, en la actualidad.
Christina Engelhardt, en la actualidad.

Christina Engelhardt se explaya en 'Hollywood Reporter' sobre las veladas con Allen, en las que jugaban al ajedrez, veían baloncesto en televisión y disertaban sobre el sentido de la vida. Después mandaba a su chófer a que le devolviera a Nueva Jersey en un Rolls Royce blanco. Solo se veían en el 'penthouse' del 930 de la Quinta Avenida, que tenía siempre las cortinas corridas, ocultando las vistas a Central Park. «Yo no estaba allí por las vistas», apunta melancólica. A los cuatro años de relación, Allen presentó a su nueva «novia»,Mia Farrow, toda una estrella gracias a 'La semilla del diablo' y 'El gran Gatsby'. A pesar de los celos iniciales, acabaron acostándose los tres juntos.

«Mia era hermosa y dulce, él era encantador y atractivo, y yo era sexy y cada vez más sofisticada en este juego», relata la modelo, que antes de conocer a Allen fue violada por un compañero de clase y un familiar. La última carta que conserva de Woody Allen es de 2001. «Si alguna vez estás en Nueva York me encantaría que conocieras a mi esposa. Te gustaría».

 

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