En cartelera

'Millennials' atrapados en el tiempo

Nadia de Santiago e Iria del Río en 'El increíble finde menguante'.

Llega a los cines 'El increíble finde menguante', ópera prima de Jon Mikel Caballero que se sirve de los viajes en el tiempo para retratar a una generación de treintañeros alérgica al compromiso

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUIMadrid

Viajar hacia atrás en el tiempo y alterar los acontecimientos conlleva el peligro de que tu propia madre se enamore de ti, como le sucedía a Michael J. Fox en 'Regreso al futuro'. Otras veces el tiempo se estira en un bucle infinito, repitiéndose el mismo día para que saquemos enseñanzas provechosas y cambiemos: es lo que le ocurría al malhumorado meteorólogo que encarnaba Bill Murray en 'Atrapado en el tiempo', condenado a vivir una y otra vez el Día de la Marmota. 'Regreso al futuro' y 'Atrapado en el tiempo' son dos de las películas favoritas de Jon Mikel Caballero (Pamplona, 1985), que se sirve del género de bucles temporales para retratar a una generación: la suya.

'El increíble finde menguante' llega este viernes a una veintena de salas tras su paso por el Festival de Málaga y el Fant bilbaíno. Se suma a otras películas que hablan de millennials en crisis, como 'Litus' y '¿A quién te llevarías a una isla desierta?'. «Como generación nos ha llegado algún tipo de frustración que nos pide contar estas historias», constata el director. «Mi amor por el fantástico me llevó a encontrar en los bucles temporales la metáfora vital perfecta. A veces, sientes que la vida no va hacia ningún lado. Estás estancado y de repente echas la vista atrás y te das cuenta de que ya tienes 30 años y no dispones del comodín infinito. Si me interesa cambiar algo tengo que empezar a espabilar».

A sus 34 años, Jon Mikel Caballero ha sentido el peterpanismo y el temor al compromiso de quienes le rodean. De ahí que haya escrito la historia de una chica (Iria del Río) que enlaza una resaca tras otra y vive todavía con su padre (Luis Tosar). Un fin de semana en una casa rural le obligará a decidir si quiere sentar la cabeza y seguir con su novio cuando descubra que está condenada a volver una y otra vez al mismo sitio. Y cada vez su estancia se acorta una hora, así que tiene que darse más y más prisa.

«Hay gente que me pregunta si he hecho una comedia romántica. Yo les contesto que hay más cosas. Cuando estás estancado y no sabes hacia dónde tirar, tienes que recurrir a tu pareja, a la familia y los amigos, que son los pilares que tenemos en la vida. Ellos te ayudan a desatascar», recomienda el realizador navarro. 'El increíble finde menguante' es asimismo una historia de amor, en la que una mujer quiere ser alguien mejor para el hombre que la ama. «La protagonista no sabe si apostar por salvar lo que tiene con su pareja va a solucionar algo. Pero decide que en el poco tiempo que le queda en esta cuenta atrás es lo que le apetece hacer para solucionar sus cuentas pendientes».

Jon Mikel Caballero asegura que lleva viendo «en bucle» toda su vida 'Regreso al futuro', que se estrenó precisamente el año en que nació: 1985. Al contrario que en el filme de Robert Zemeckis, en este las transiciones temporales están resueltas con efectos especiales sutiles pero efectivos, como que todo se quede paralizado menos la protagonista cuando el tiempo se detiene y da marcha atrás. «Nunca me planteé hacer una peli de lucimiento visual, porque eso requiere grandes presupuestos», admite su autor. «Quería que brillara el naturalismo y que los actores defendieran sus papeles de una forma muy cercana y auténtica, no efectos especiales de quiero y no puedo».

'El increíble finde menguante' saca provecho de los inquietantes parajes navarros donde transcurre la acción, como la fábrica de armas de Eugi y la cueva de Arpea. «Un decorado natural gigantesco que esperaba que alguien llegara para plasmarlo en cine». El balón que flota en el río simboliza la infancia perdida de la protagonista, que también busca los tesoros que enterró de niña cuando veraneaba en la zona. Hasta la música remite a 'Stranger Things' como recordatorio de lo nostálgicos que nos han salido los treintañeros. «Hemos crecido muy bien cuidados, con muchos referentes culturales y, sí, nos hemos vuelto muy nostálgicos», reconoce Caballero. «Por eso hay tantas sagas que vuelven, el fenómeno 'Stranger Things'… Nos marcaron mucho desde muy pequeños».

El director Jon Mikel Caballero e Iria del Río en el rodaje de 'El increíble finde menguante'.
El director Jon Mikel Caballero e Iria del Río en el rodaje de 'El increíble finde menguante'.

En una arriesgada decisión creativa, el tamaño de pantalla de la cinta va encogiéndose según avanza el metraje para reflejar cómo va menguando el tiempo extra del que dispone la heroína. Variar el formato ya se ha hecho puntualmente en otros largometrajes, pero nunca como elemento narrativo de principio a fin. «Es mi primera peli, pero nadie me dice que no va a ser la última», se sincera el director. «No tenemos una gran televisión detrás que nos limite, así que nos podemos permitir tomar riesgos».

Caballero estudió Audiovisuales en la Universidad de Navarra y después se formó en la prestigiosa ESCAC catalana. Rodó dos cortos, 'Hibernation' y 'Cenizo', que suman 55 premios en festivales internacionales. De su trabajo como asistente de Kike Maíllo y Juan Antonio Bayona, destaca la labor en 'Lo imposible', donde se ocupó del rodar el 'making of'. «Fue una pasada. Estar con la cámara cotilleando en el rodaje, preguntando a los mejores… El mejor curso de cine que puedes imaginar». Bayona, que este viernes recibirá en Bilbao el homenaje del Fant, acudió al pase de prensa en Barcelona de la película de su amigo y escribió un tuit recomendándola. «Me hizo muchísima ilusión. Bayona es un enamorado del cine, si algo le emociona le da igual si es políticamente incorrecto».

Un fotograma de 'El increíble finde menguante'.
Un fotograma de 'El increíble finde menguante'.

Precisamente, el autor de 'Un monstruo viene a verme' es un firme defensor del cine en salas. Jon Mikel Caballero no se pronuncia sobre el debate de las plataformas, que han puesto patas arriba la industria. «Vivimos un momento de transición, no sabemos hacia dónde vamos. Siempre ha sido así con el cine: cuando llegó la televisión, el vídeo… Han cambiado los hábitos de consumo y yo no soy nadie para decirle a la gente dónde tiene que disfrutar. El hambre de historias sigue ahí, puedes verlas en una pantalla enorme en tu casa mejor que en algún cine. Pero la experiencia en una buena sala es infinitamente más poderosa que en un móvil». Y una última pregunta digna de Marty McFly: si pudiese viajar hacia atrás en el tiempo, ¿qué cambiaría de su vida?: «No lo sé, evidentemente ha habido frustraciones, pero son necesarias para crecer. Si vuelves atrás y eliminas lo que te ha hecho sufrir, sería malo para tu evolución. Las heridas y las cicatrices son lo que te hacen ser tú, no podemos aspirar a la felicidad constante. No, no creo que cometiera la insensatez de cambiar nada en el pasado».