Margot Robbie: ascensión meteórica

Margot Robbie en 'Yo, Tonya'.

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Había cierta expectación sobre el tratamiento de Tarantino a un tema tan delicado como el asesinato de Sharon Tate en manos de la familia Manson. 'Érase una vez en Hollywood' ha pasado bien el test, el argumento no se vertebra en torno a la terrible masacre y el trabajo de Margon Robbie en la piel de la malograda actriz rebosa personalidad, confirmando su notable talento. Empezó a ser conocida tras compartir encuadre con el propio Di Caprio en la excelsa 'El lobo de Wall Street' y con Will Smith en la prescindible 'Focus'. Con el Príncipe de Bel Air volvió a coincidir en la pantalla grande en 'Escuadrón suicida', fallida adaptación de las conocidas viñetas que arrasó en taquilla. Su encarnación de Harley Quinn, la peculiar supervillana amante de Joker, se ha convertido en uno de los grandes iconos femeninos del actual cine de superhéroes. Su imagen de delirante 'femme fatale', con un bate de béisbol en la mano y el pelo de colores, llama poderosamente la atención.

Nacida en la Costa Dorada de Australia, está disfrutando con una merecida ascensión meteórica en su trayectoria, tras debutar en Hollywood con la serie de época 'Pan Am' y participar en la simpática 'Una cuestión de tiempo'. También se dejó ver en 'La leyenda de Tarzán', una mezcla descarada entre 'El libro de la selva' y el remake de 'El planeta de los simios'.

Diferentes papeles de Margot Robbie. / Agencias

Sin duda uno de los mayores logros de Robbie es su papel protagonista en 'Yo, Tonya', la historia real de Tonya Harding, patinadora estadounidense de éxito cuya agitada vida personal, y su auge y caída en el deporte, daba para mucho en un 'biopic' acelerado, cargado de matices, que parecía rodado por Martin Scorsese. La radiografía de una perdedora se antoja una atractiva película biográfica que se fusiona en su tramo final con el thriller, en un tono de tragicomedia negra, empleando varias texturas visuales, incluyendo el VHS, para dar forma a una recomendable producción cuyo libreto estuvo en la famosa 'black list' de Hollywood. Margot defiende un rol complicado, convenientemente caracterizada, con nota alta (fue nominada al Oscar). A pesar de su carácter agrio es difícil no empatizar con una mujer maltratada por su excéntrica madre y un marido impresentable, un abusador con pinta de no haber roto un plato, (los peores). En 'María, reina de Escocia', otro de los recientes trabajos a destacar de la artista, su aportación es lo mejor del filme, junto a la interpretación de Saoirse Ronan.