'Amanece que no es poco', la película que dio origen a una secta

Antonio Resines y Luis Ciges, en 'Amanece que no es poco'./
Antonio Resines y Luis Ciges, en 'Amanece que no es poco'.

José Luis Cuerda recupera en 'Tiempo después', el humor surrealista de su película más conocida. Echamos la vista atrás y analizamos esta joya de culto

Boquerini .
BOQUERINI .

En enero de 1989 se estrenaba la que hoy es la película más famosa de José Luis Cuerda, 'Amanece que no es poco'. El estreno ahora de 'Tiempo después', película que si no es una continuación sí que comparte el tono surrealista de aquella, vuelve a poner de actualidad aquella película que ha dado incluso origen a una 'secta', los amanecistas.

Lo cierto es que en su momento pasó muy desapercibida. Ni siquiera sus productores creían en ella. Por no hacer, ni hicieron un cartel de la película, solo una especie de periódico de dos hojas, en blanco y negro, que fue lo que se repartió a la prensa. Fue cuando se editó en vídeo y en DVD cuando se hizo un cartel 'oficial'. La película se estrenó en Albacete, en el Cine Gran Hotel, el 13 de enero de 1989, tierra natal de Cuerda y en cuya sierra se rodó la película. El filme fue visto por 306.000 espectadores e hizo unos 100 millones de pesetas de recaudación en su momento. En Madrid se estrenó en el cine Proyecciones el 17 de enero donde estuvo un mes, lo justo para cubrir la cuota de pantalla de cine español. «La quitaron enseguida porque decían que las películas que había en ese cine tenían que recaudar un millón y medio de pesetas a la semana. A la tercera o cuarta semana recaudó un millón doscientas mil y la quitaron para poner una película americana de Paul Mazurksy, 'Presidente por accidente'. Hizo 350.000 pesetas la primera semana pero la mantuvieron porque era americana y de la misma distribuidora», recordaba José Luis Cuerda.

Un fotograma de 'Amanece que no es poco'.
Un fotograma de 'Amanece que no es poco'.

La crítica no fue nada favorable a la película. Ángel Fernández Santos titulaba 'Total, nada' y en su crítica decía que «los chistes son malos de solemnidad». Sin embargo con el tiempo se ha convertido en una película de culto, con fans que se saben los diálogos de memoria, los 'amanecistas', y en 2013 fue elegida por los espectadores de la Seminci de Valladolid como la mejor película española de los últimos 60 años. Una de las últimas veces que se emitió en televisión, por La 2, consiguió un récord de audiencia para Versión Española al sumar 1.099.000 telespectadores, el 7,2% de share, el mejor dato del prime time de La 2 de aquel año.

Los amanecistas

No solo ha generado un culto sino que 'Amanece que no es poco', definida como un collage entre el surrealismo y el esperpento, ha dado origen a una divertida secta, los amanecistas. Según su propia web, «Los amanecistas, somos los entregados fans de 'Amanece, que no es poco' (AQNEP). Hemos visto la película docenas de veces y la hemos incorporado no sólo a nuestro sentido del humor, sino también a nuestra forma de entender la vida. Somos gente que siempre está dispuesta a cantar un fandango o a hablar de Dostoievski, aparatosos pero con muy buen fondo». Los amanecistas forman hoy una asociación legal, protegida por la Comunidad de Castilla La Mancha, entre cuyos objetivos están: «Organizar las quedadas albaceteñas de todos los años y cualquier otro acto de homenaje a la película y de divertimento y confraternización de sus fans. Mantener la web, mantener, mejorar y divulgar tanto de la Ruta de AQNEP en Aýna, Liétor y Molinicos –pueblos donde se rodó la película-, como del centro de interpretación de la película en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios en Aýna. La cuota anual de socio es de 10 euros, una cantidad muy modesta, que no molesta a nadie y llama la atención lo justo. Con este dinero, la asociación asume el mantenimiento de la web dedicada a AQNEP y los gastos de la Quedada Amanecista que organiza todos los años en la Sierra del Segura (verbena, carteles, gastos de invitados, etc)».

Un fotograma de 'Amanece que no es poco'.
Un fotograma de 'Amanece que no es poco'.

Humoristas como Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla, Raúl Cimas, Carlos Areces y Julián López definen 'Amanece que no es poco' como su Biblia: «No sólo nos ha inspirado, si no que directamente hemos copiado cosas», dicen.

El precedente hay que buscarlo en un telefilme de 60 minutos que el propio José Luis Cuerda hizo para TVE en 1984, 'Total', en el que se contaba una historia extraña y surrealista en la que, entre el homenaje y la mofa, se recreaba esa España rural de boina, misa y guardia civil. TVE le encarga una serie, que se iba a titular 'Amanece que no es poco', al estilo de 'Crónicas de un pueblo', pero con los personajes de 'Total', pero dado lo complejo de su producción nunca se hace. Pero Cuerda, tras haber triunfado en taquilla con 'El bosque animado' (1987), adaptación de la novela de Wenceslao Fernández Flórez, se plantea volver al universo de 'Total' y hacer una película para la pantalla grande recuperando la idea de la serie nunca rodada.

Surrealismo albaceteño

Gracias a las buenas recaudaciones logradas por su película precedente, el bajísimo presupuesto necesario, la presencia de un actor taquillero como Antonio Resines y una coyuntura social en la que, desde el Instituto Nacional de Cinematografía, comandado entonces por Pilar Miró, se intentaba fomentar un cine de autor, lograría llevar a buen puerto la aventura. Cuerda crea una productora (Compañía de Aventuras Comerciales) con la que pudo empezar a planificar la película. Después se unirían TVE y Paraíso Films. El filme se rueda en la provincia de Albacete, más concretamente en las localidades de Molinicos, Ayna, Liétor y Férez, entre otros pueblos de la Sierra del Segura. Algunos de sus habitantes aparecen como extras interpretándose a sí mismos. En el reparto, completamente coral, Cuerda decide combinar actores veteranos con otras jóvenes promesas de la época sin que entre ellos, y con la excepción de Antonio Resines, haya ninguna estrella consagrada que se pudiera llevar la atención de los espectadores. Así entre los veteranos podemos ver nombres como los de Manuel Alexandre, Rafael Alonso, José Sazatornil, Cassen, Chus Lampreave, Alberto Bové, Luis Ciges, María Isbert o Queta Claver. De entre los jóvenes, en la película aparecen nombres que, poco después, serían estrellas como Gabino Diego, Pastora Vega, Tito Fernández, Ferran Rañé, Violeta Cela, Guillermo Montesinos o Quique San Francisco. Junto a ellos algunos ilustres secundarios de la talla de Ovidi Montllor, Aurora Bautista, Miguel Rellán, Fedra Llorente o Rafael Díaz.

Según su argumento, puro surrealismo albaceteño, incapaz de resumir todo lo que contiene la película, Teodoro es un joven ingeniero, profesor de la Universidad de Oklahoma, que viaja en un sidecar junto a su padre con la intención de disfrutar de su año sabático. Tras recorrer un largo camino, llegan a un pequeño pueblo donde nada es lo que parece. Dentro de las fuerzas vivas, el sacerdote es aclamado por sus fieles que llenan cada día la iglesia, la guardia civil acompaña a los lugareños a que se emborrachen al bar y muestran unas dosis de empatía poco comunes, el médico disfruta viendo cómo mueren sus pacientes y el alcalde amenaza con suicidarse si el pueblo no le deja vivir con una voluptuosa mujer que, aunque es de Santander, habla con un perfecto acento andaluz.

Un fotograma de 'Amanece que no es poco'.
Un fotograma de 'Amanece que no es poco'.

Pero éstos no son los únicos personajes excéntricos de la población. En ese lugar encontramos también hombres que crecen en el campo como cebollas; un borrachín que es capaz de desdoblarse en dos; a la mujer del médico que, a una cierta edad, concibe dos gemelos sólo 10 minutos después de haber efectuado un coito plenamente satisfactorio.

Pese al humor reinante en la obra, en su momento el rodaje del filme fue «horrible», según el propio José Luis Cuerda. Fueron seis semanas del verano de 1988 en las que llegó a rodar 28 planos en un día. «Nos metimos en un proyecto que era muy complicado. Los actores tenían que ir y venir a Madrid, en tren, en coche... Sólo la intendencia era muy complicada y el rodaje también. Y eso que en el pueblo nos ayudaron mucho».

'Amanece, que no es poco' ha formado parte de una trilogía en la que se retrata, desde la perspectiva del absurdo, con un sentido del humor muy particular y la concatenación de historias y personajes tan absurdos como hilarantes. La anterior fue 'Total' y la posterior 'Así en el cielo como en la tierra' (1995), que sucede en un cielo que parece un pueblo de la Castilla profunda. Dios Padre decide enviar a su otro hijo a la Tierra para salvar a la humanidad. Pero Jesucristo no está de acuerdo, pues entonces debería reescribirse la historia. Con el estreno de 'Tiempo después', la trilogía pasa a ser tetralogía.

 

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