'Joker', el genio malvado

Joaquin Phoenix, caracterizado como el Joker.

La película que aborda la génesis del archienemigo de Batman, uno de los lanzamientos más deseados del año, llega a las salas españolas con polémica

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Sin duda es el hype de la temporada, anglicismo que se emplea para definir algo exagerado, que se espera con impaciencia, como es el caso. El estreno de 'Joker' es uno de los lanzamientos más deseados de la década. Se han generado unas expectativas enormes, los nervios del personal están alcanzando cotas irracionales y, debido a ello, no todo espectador encontrará la misma satisfacción al pasar por taquilla. El filme se publicita a bombo y platillo, sobre todo tras su paso glorioso por el festival de Venecia, donde se llevó el León de Oro, pulverizando cualquier posible prejuicio y crítica adversa. Quién le iba a decir a Todd Philips, cineasta especializado en comedias a la americana como la saga 'Resacón en Las Vegas' o 'Aquellas juergas universitarias', que iba a romper barreras con las traslación a imagen real de la génesis de uno de los villanos más populares de la historia del cómic de superhéroes. En San Sebastián fue la película sorpresa, alimentando una leyenda personificada en el actor principal de la aclamada obra, ya de culto, un inmenso Joaquin Phoenix que hace sombra al mismísimo Heath Ledger, hasta ahora proclamado el mejor Joker en carne y hueso tras su póstuma intervención en la sobrevalorada 'El caballero oscuro'. La encarnación del Guasón, como llaman al pérfido y esperpéntico personaje en Latinoamérica, en la tremebunda 'Escuadrón suicida', en manos de un perdido Jared Leto, queda pisoteada por un inspirado Phoenix, acostumbrado a interpretar roles atormentados, como en la cruda 'En realidad, nunca estuviste aquí', título no apto para mentes sensibles.

Phoenix borda el papel del traumatizado gran bromista, como era de esperar, en un drama inusual que busca el realismo y explota a conciencia la idea manida del payaso triste. Nada que ver con el histrionismo desatado de Jack Nicholson en las adaptaciones de Tim Burton. En 'Joker' cada gesto fuera de lo normal está medido y la sonrisa se congela, venga o no a cuento. Phoenix lleva el peso del filme elaborando un personaje anárquico, un sociópata incandescente cuyo sentido de la ética apunta al caos. La sociedad le da la espalda al futuro enemigo de Batman, devorado por una oscuridad que toma posiciones y se adueña de una inteligencia excepcional para hacer el mal. La editorial DC Comics y Warner, propietaria de los derechos cinematográficos de los tebeos de partida, se frotan las manos con la acogida de su nuevo proyecto. Aunque ya cogieron algo de aire con 'Aquaman', su periplo por las salas de cine no alcanza las cotas de Marvel, la fiera competencia absorbida por Disney.

El reparto de 'Joker' cuenta con un guiño a 'El rey de la comedia' con la presencia de Robert De Niro. También acompañan al protagonista de 'Her' y 'Los hermanos Sisters' (todavía en cartelera en algunos cines privilegiados) Zazie Beetz ('Deadpool 2'), Frances Conroy ('American Horror Story'), Marc Maron ('Glow'), Bill Camp ('Gorrión rojo'), Glenn Fleshler ('Barry'), Shea Whigham ('Kong: La isla calavera') y Brett Cullen ('Narcos'), entre otros nombres al servicio de uno de los grandes estrenos de 2019. Por cierto, dada la naturaleza perversa e inquietante del personaje de cómic adaptado a imagen real, el archivillano del Hombre Murciélago, su némesis implacable, es posible que esta vez no regalen juguetes con su icónica estampa al comprar un menú Happy Meal en el McDonald's. De hecho, la película ya cuenta con polémica propia en los medios y redes sociales. Inevitablemente, ha generado controversia en tiempos de corrección moral exacerbada. Florecen las acusaciones de glorificar la violencia e inspirar a la juventud a cometer actos deleznables. Queda claro que el público adolescente acudirá en masa a ver la última de Joaquin Phoenix. Bienvenidos sean los sentimientos encontrados.