Los intensos 80 años de Liv Ullmann

Una de las actrices más arrebatadoras del cine, especializada en dar vida a mujeres atormentadas, celebra su ochenta aniversario este domingo

Liv Ullmann, junto a Ingrid Bergman, en 'Sonata de otoño'./
Liv Ullmann, junto a Ingrid Bergman, en 'Sonata de otoño'.
Boquerini .
BOQUERINI .

Este domingo 16 de diciembre Liv Ullmann, una de las actrices más intensas del cine, especializada en mujeres atormentadas, cumple 80 espléndidos años. Una gran ocasión para repasar vida y obra de la musa de Ingmar Bergman.

Liv Johanne Ullmann, más conocida como Liv Ullmann, es una escritora, cineasta y actriz noruega (le molesta mucho que la consideren sueca), que nació el 16 de diciembre de 1938 en Tokio (Japón). Hija de un ingeniero de minas agregado en la Embajada noruega en el país del Sol Naciente, cuando los alemanes invadieron Noruega, su familia se trasladó a Japón primero y a Toronto (Canadá) después, donde se fundó lo que se llamó la Pequeña Noruega con exiliados que huían de la ocupación, motivo por lo que la futura actriz pasó sus primeros años de vida de una punta a otra del planeta, de Tokio a Toronto. Con el fin de la guerra y la muerte de su padre, en 1945, volvió a su lugar de origen, instalándose en Trondheim, principal puerto noruego, a 400 kilómetros de Oslo.

A los 17 años viaja a Londres para estudiar arte dramático en la Weber-Douglas School con Irene Brent como profesora. Estuvo en la capital británica durante ocho meses, pero al terminar el curso fue suspendida en un examen de un teatro de Oslo, donde consideraron que carecía de talento. Posteriormente se matriculó en el Conservatorio de Arte Dramático, donde destacó como una alumna muy brillante.

Pronto consiguió su primer papel importante, el de Anna Frank, en el Teatro de Stavenger. Su interpretación le abrió las puertas del Teatro Nacional de Oslo donde interpretó obras de Bernard Shaw, Bertold Brecht y Shakespeare, a la vez que comenzó a rodar algunos filmes de pequeño alcance.

La musa de Ingmar Bergman

Con 21 años se casa con el psiquiatra de Oslo Hans Jacob Stang. Viaja a Suecia y en Estocolmo conoce a Ingmar Bergman, quien la contrata en 1966 para la película 'Persona', junto a Bibi Andersson, por entonces pareja de Bergman. un juego emocional de dos mujeres en pantalla; Bergman escribió el guión pensando exclusivamente en ellas y juntas rodaron la película psicológica que, además de ahondar en la usurpación de la personalidad, le regaló a Bergman la ocasión de jugar la misma baza con sus dos actrices en la vida real. El director sueco queda fascinado por Ullmann y pronto la convierte en su nueva pareja. De esta manera, Anderson, la más veterana, le dio aquí el relevo a la joven Ullmann no sólo en la escena. Con ambas, es bien sabido, viviría Bergman una relación sentimental. La de Ullmann (mucho más intensa y dilatada en el tiempo) dio como fruto una hija, Linn, -también actriz- nacida, por cierto, cuando se estrenó la mítica película. Y Andersson y Ullmann fueron siempre muy buenas amigas.

Cuando las relaciones entre Liv Ullmann e Ingmar Bergman se fueron enfriando, Liv Ullmann siguió rodando películas con el cineasta, hasta un total de once: 'La hora del lobo'(1967), 'La vergüenza'(1968), 'Pasión' (1969) 'Gritos y susurros' (1972), 'Secretos de un matrimonio'(1973), que la llevó a ser considerada un icono feminista y cultural en los años 70 y en cuyo rodaje Bergman utilizó la foto del primer marido de la actriz, 'Cara a cara al desnudo' (1976), por la que fue nominada al Oscar, 'El huevo de la serpiente' (1977), 'Sonata de otoño' (1978), la última de esa etapa, y 'Saraband' en el 2003. Según Ullman, su colaboración con Bergman funcionó tan bien porque consiguió «escenificar su angustia en la pantalla». Según ha contado la actriz, Bergman, un hombre muy supersticioso, le dijo que «para combatir los nervios solía tirar dados y, si la suma era mayor que 26, todo iría bien. Le pedí que tirara por mí. Le oí andar por el dormitorio, coger sus dados y lanzarlos. Me dijo primero que un dado se había caído al suelo y luego que la suma era 23. Cuando le espeté que necesitaba más de 26, me contestó que me había dicho 22. Así fue mi relación con Bergman, todo versaba sobre él».

Su salto a la dirección

Otros famosos directores para los que ha trabajado Ullman han sido el sueco Jan Troell, con el que rodó 'La novia de Zandy', 'La abdicación', 'Los emigrantes' (que le supuso una nueva nominación al Oscar), 'La nueva tierra' y el español Juan Luis Buñuel, con quien trabajó en 'Leonor' (1974). Además la actriz trabaja en producciones de Hollywood, algunas de ellas rodadas en Europa: la insólita 'Los compañeros del diablo' (1970), donde estuvo junto a Charles Bronson y James Mason, o 'La papisa Juana' (1972), 'Cuarenta quilates' (1973), 'Horizontes perdidos' (1973) y 'Un puente lejano' (1977). En la década de los 80, Ullmann sigue trabajando activamente, aunque quizá sus filmes bajan en interés e intensidad. Además de contraer segundas nupcias con Donald Richard Saunders, está en títulos de interés humano como 'El chico de la bahía' (1984) y 'Gaby, una historia verdadera' (1987). Y en 1991 trabaja para quien había sido su habitual director de fotografía, Sven Nykvist, en 'Oxen'.

La actriz, en tres películas.

Los años 90 suponen un nuevo reto para Liv Ullmann, ya que debuta como directora en solitario con 'Sofie' (1992), cuyo guion también escribe. Antes, en 1981 participó como codirectora, junto con A. Cohen, N. Dowd y M. Zetterling, en la película 'Love', en la que toda la labor estaba en manos de mujeres. Tras 'Sofie' le sigue 'Cristina, hija de Lavrans' (1995), adaptación de una famosa trilogía literaria de su compatriota Sigrid Undset. Después vendrían, en 1996 'Encuentros privados' y en 2000 'Infiel', en las que se refleja la influencia constante de su maestro Bergman, autor de los guiones; y en 2014 'Miss Julie'.

En 1976, escribió su primer libro, la autobiografía 'Senderos' y en 1984, vio la luz 'Opciones'. Ambos libros han sido traducidos a más de veinticuatro idiomas.

La trayectoria de Ullmann tiene muy poco que ver con el glamour o con el dinero. Han sido muchas las negativas a trabajar con grandes cineastas. En 1980, por ejemplo, Brian de Palma le ofreció el papel de Kate Millar en 'Vestida para matar', pero declinó la oferta por la violencia del tema y porque su hija por entonces aun era pequeña.

En su biografía, la actriz y directora reconoció en su momento sus problemas con el alcohol: «El vaso era mi muleta. Al final alcanzó un momento doloroso y no sé qué habría sucedido si hubiera seguido por esa senda. El alcohol fue una sombra en mi vida. Siempre he tenido una relación extraña con la bebida. Si alrededor estaba todo gris, pensaba que un vaso de vino me daría el calor que necesitaba, un vaso de vodka me daba coraje y dos de whisky me hacían olvidar».

Un fotograma de 'Infiel', una de sus películas.
Un fotograma de 'Infiel', una de sus películas.

Aunque nunca ganó el Oscar, ha estado nominada en dos ocasiones, y ha logrado premios y reconocimientos por todo el mundo, entre ellos el premio Donostia del Festival de San Sebastián. Embajadora de la Unicefdesde 1980, ha viajado por el mundo en busca de fondos y ayuda económica para la infancia y los refugiados de guerra, su máxima preocupación. Es representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y a este fin ha dedicado gran parte de su tiempo en los últimos años pronunciando conferencias.

 

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