La frialdad del Ártico calienta la Seminci

La pareja protagonista de 'Ága', una cinta rodada a 42 grados bajo cero. /
La pareja protagonista de 'Ága', una cinta rodada a 42 grados bajo cero.

'Ága', del rumano Milko Lazarov, convence con su retrato de un cazador de renos en parajes helados y su trasfondo medioambiental

BOQUERINI

La de este jueves ha sido una jornada de transición en la Seminci a la espera de la visita de mañana viernes de la Reina Letizia. Sin embargo, la sección oficial ha presentado dos películas que nos muestran los dos extremos del mundo de hoy: La frialdad primitiva de las tribus del Ártico en 'Ága' a la frialdad de la soledad de tantas personas de la sofisticada civilización occidental de 'In den gängen' ('A la vuelta de la esquina').

'Ága', dirigida por el rumano Milko Lazarov, es una coproducción entre Bulgaria, Alemania y Francia, que se desarrolla más allá del Cabo Norte, en pleno Océano Glacial Ártico. La película sigue a Nanook, un cazador de renos que vive con su mujer Sedna en los parajes helados del norte. Conviven en soledad y preservan las tradiciones de sus antepasados, una forma de vida que se va complicando lenta pero inexorablemente: la caza se complica, los animales comienzan a morir sin explicación alguna, el deshielo llega cada vez más pronto. Cuando la salud de Sedna comienza a deteriorarse, Nanook decide satisfacer la voluntad de su esposa y emprende un largo viaje para encontrar a Ága, la hija que les abandono tras una disputa familiar para trabajar en una mina de diamantes.

'Ága' es una película con un potente trasfondo medioambiental que habla de cómo se degrada la naturaleza. «Es como una metáfora sobre lo que ocurre antes del final. Son como las dos últimas personas vivas en donde la hija responde a la esperanza y el padre a la sabiduría«, ha dicho su director Milko Lazarov. En la primera mitad del filme se puede suponer un homenaje a 'Nanouk el esquimal', del mítico Robert F. Flaherty, pero Milko Lazarov lo ha negado: »No hay relación alguna entre esta película y la de Flaherty, más allá de la coincidencia del nombre de Nanouk. Ese es el nombre más común entre las tribus de esquimales, no hay otro motivo«.

El director que ha dicho que ahora mismo no tiene ningún otro proyecto y que no sabe si rodará más películas, ha recordado que 'rodamos a 42 grados bajo cero, pero estábamos muy bien equipados, y ha señalado que entre los esquimsales no existen palabras como robar o mentir porque son conceptos que allí no existen. No los entienden'.

Reponedores en el hipermercado

Y del Polo Norte a la sofisticada sociedad alemana, pero igualmente gélida, en 'In den gägen' ('A la vuelta de la esquina' será el título con que se estrene en España), dirigida por Thomas Stuber, que se desarrolla en la trastienda de un enorme hipermercado de venta al por mayor, entre el equipo de reponedores que manejan carretillas elevadoras para guardar la mercancía en el inmenso almacén. Un joven tímido e introvertido comienza a trabajar en el almacén. Allí conoce al jefe de la sección de bebidas, que le enseña a manejar la carretilla elevadora y se convierte en su amigo. Entre los pasillos donde se almacenan los materiales, conoce también a Marion, una mujer cuyo misterioso encanto le seduce desde el primer instante. Pronto todos los trabajadores del almacén, todos personas solitarias, forman una especie de familia en los momentos de pausa para fumar o para tomar un café.

Una historia de tristezas y soledades, fría, que se podría encuadrar dentro del cine sobre relaciones laborales, que es también una metáfora el opulento mundo occidental, donde el microcosmos formado por los trabajadores del gigantesco hipermercado es una trasposición de la sociedad occidental donde cada individuo vive aislado en su mundo, sin relacionarse con nadie fuera del trabajo. Desgraciadamente nadie del equipo de la película ha acudido a Valladolid para defenderla, pese a su evidente interés.

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