Colin Farrell: «Todo lo que es bello puede volverse grotesco si no lo sabes disfrutar»

Colin Farrell, en una escena de la película./
Colin Farrell, en una escena de la película.

El actor da vida a uno de los villanos de 'Viudas', un thriller feminista dirigido por el ganador del Oscar Steve McQueen

MARÍA ESTÉVEZChicago

El director y ganador del Oscar Steve McQueen ha forjado una carrera gracias a películas conmovedoras y complejas, como 'Doce Años de Esclavitud' o 'Shame'. Su sensibilidad artística y su visión regalan ahora una historia radicalmente diferente,'Viudas', que cuenta la historia de las esposas de un grupo de delincuentes que quedan en peligro y endeudadas después de la muerte de sus maridos. Colin Farrell participa en la película como villano.

–Este es un filme sobre el espíritu de supervivencia y la sed de venganza. Una cinta cargada de violencia.

–Es una película con cierta dosis de violencia y no voy a negar que me gusta el poder de las armas en manos de estas mujeres. Como actor disfruto construyendo personajes, en nuestra fantasía tenemos dentro el espíritu guerrero de un héroe o de un villano político como este. Pero en mi vida no voy a coger una pistola y disparar nadie.

–En 'Viudas', el actor Robert Duvall interpreta a su padre y los dos representan la corrupción de Chicago.

–Este filme muestra en paralelo la relación entre un padre y su hijo en la compleja ciudad de Chicago. En el Chicago corrupto. Steve McQueen es un realizador de primera clase. Quedé realmente impresionado con el grupo de actores y el director de la cinta. Creo en el poder del ser humano. Este es un filme sobre el poder que ejercen estos dos hombres al otro lado de la ley.

–Si pudiera ¿cambiaría su pasado?

–En la vida, los recuerdos, malos y buenos, se traducen en experiencias. Yo no quisiera borrar nada de lo que he vivido porque he aprendido que intentar acelerar tu carrera por el camino rápido solo conduce a un centro de rehabilitación. He aprendido lo importante que es apreciar las cosas complicadas de la vida porque todo lo que es bello puede volverse grotesco sino lo sabes disfrutar.

–¿Cuál es la recompensa para un actor después de rodar un filme como 'Viudas'?

–El resultado final es lo que realmente te hace sentir bien. Yo me entrego tanto como puedo, jamás me engaño. Profesionalmente tengo la oportunidad de elegir el trabajo que quiero interpretar y eso es un lujo en esta carrera.

–¿Cuándo se dio cuenta Colin Farell que quería ser actor?

–No fue por causa de ninguna película, aunque de pequeño me encantaba ver 'Con faldas y a lo loco'. En mi adolescencia, con dieciséis o diecisiete años, tomé un par de clases de interpretación porque me interesaba la actuación, y déjame revelarte que no es cirugía cerebral, es un trabajo que me resulto fácil, que me despertó emociones nuevas. Me pareció un reto interesante.

–Usted ha colaborado con grandes actores y directores, ¿le intimidan las estrellas con las que trabaja?

–Sí, totalmente. Afortunadamente, he tenido la oportunidad de trabajar con súper actores a lo largo de mi carrera. Robert Duvall me impresionó, creo que se dio cuenta que me pongo nervioso cuando estoy frente a un grande como él. Tuve que controlarme porque estaba rodando su película y tenía que verle como a un humano.

–Su padre y su tío fueron jugadores profesionales de fútbol, ¿alguna vez tuvo aspiraciones de convertirse en un rey del balompié?

–Sí. Soñé con ser futbolista hasta los quince años pero no era, aunque yo lo creyera, tan bueno como para hacer carrera con el balón. Mi padre solía decirme: «Hijo, un día una joven vendrá y te agarrará del pantalón y te olvidarás del fútbol». Eso fue exactamente lo que sucedió, me eché una novia, empecé a beber cerveza, a fumar y a faltar a los entrenamientos de los martes.

–¿Es difícil cambiar de vida? Usted pasó de ser el niño malo de Hollywood a vivir recluido en Irlanda.

–Yo no estoy tratando de cambiar de vida, quiero vivir la mía tranquilo. No quiero imitar a nadie, si la gente respeta mi trabajo, igual que yo respeto el trabajo de los demás, todos contentos.

–¿Es Colin Farrell un hombre idealista, al contrario que su personaje en 'Viudas'?

–Sí, ¿por qué no serlo? Hay demasiado cinismo y dolor en el mundo. Sé lo que está pasando en otros lugares, no vivo dentro de una burbuja, veo a la gente por la calle y, sinceramente, creo que hay que abrir la puerta para intentar cambiar las cosas.

–Con todo lo que ha pasado usted, ¿qué les diría a sus hijos si eligieran ser actores?

–Creo que todos los actores te dirán lo mismo que yo, esta profesión es muy precaria, puede herirte, es una lotería donde resulta muy doloroso no triunfar, puedes complicarte la vida ante el rechazo y debes entender que no es una profesión fácil. Jamás los animaré a ser actores, quiero que ellos exploren todas las opciones posibles, pero sería injusto detenerles si esto es lo que ellos quieren. Yo, como padre, nunca me interpondré en su camino.

 

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