El cine británico no subvencionará películas con villanos con cicatrices

Blomfeld (Donald Pleasence) en 'Solo se vive dos veces', el Joker de Batman encarnado por Heath Ledger en 'El Caballero Oscuro', el malvado Scar de 'El rey León' y Tony Montana (Al Pacino) en 'Scarface', que entre nosotros se tituló 'El precio del poder'./
Blomfeld (Donald Pleasence) en 'Solo se vive dos veces', el Joker de Batman encarnado por Heath Ledger en 'El Caballero Oscuro', el malvado Scar de 'El rey León' y Tony Montana (Al Pacino) en 'Scarface', que entre nosotros se tituló 'El precio del poder'.

El British Film Institute pretende así concienciar y evitar que se asocie un rostro desfigurado con aspectos negativos

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Scar en 'El rey León', Darth Vader sin la máscara, Blomfeld en 007, el Joker de 'Batman' y Tony Montana en 'Scarface' ('El precio del poder' en España) tienen algo en común: llevan en su rostro la marca del mal. Son villanos que lucen cicatrices consecuencia de algún pérfido acto en el pasado y que a partir de ahora lo tienen crudo en el cine británico. El British Film Institute (BFI), principal organismo público del sector cinematográfico, no subvencionará ninguna película en la que aparezca un malo desfigurado.

El anuncio no se quedará en un mero gesto testimonial. El BFI cuenta con un presupuesto millonario que proviene de tres fuentes: ayudas públicas directas, los beneficios de sus cines, festivales, revistas y la edición de DVD, y los fondos procedentes de la Lotería Nacional. Se estima que en los últimos cinco años ha invertido más de 600 millones de euros en el desarrollo del cine británico. Pero a partir de ahora no habrá ni una libra para las películas que anuncien la condición de villano de un personaje mediante una cicatriz.

El BFI se une así a la campaña de la fundación Changing Faces, promovida mediante el hashtag #ImNotYourVillain (No soy tu villano), que pretende concienciar y eliminar estigmas sobre la desfiguración. Tal como explica la directora ejecutiva de Changing Faces, Becky Hewitt, «es especialmente preocupante ver que los niños no suelen hacer la asociación entre cicatrices y villanía, hasta que son expuestos a películas que influencian sus actitudes hacia las desfiguraciones de un modo profundamente negativo». Yañade: «La industria del cine tiene mucho poder para influir en el público con su representación de la diversidad. Sin embargo, las películas utilizan con demasiada frecuencia las cicatrices y los aspectos diferentes como una abreviatura de la maldad».

Protocolo contra el acoso

Adiós al Voldemort de 'Harry Potter' y a Freddy Krueger en 'Pesadilla en Elm Street'. La iniciativa del British Film Institute es parte de un programa de compromiso con la diversidad, que destinará ayudas a cineastas con algún tipo de discapacidad. El organismo ya ha dado apoyo financiero al largometraje 'Dirty God', una cinta de la irlandesa Sacha Polak que se estrena en el inminente Festival de Sundace, protagonizada por una mujer londinense que trata de reconstruir su vida después de que su rostro haya sido desfigurado con ácido.

El BFI y la Academia del Cine Británico también han desarrollado un protocolo de actuación contra el acoso sexual en los rodajes de obligada suscripción por los productores si quieren recibir subvenciones. Además de mantener «un ambiente de trabajo inclusivo», se recomienda tomar medidas como la presencia de dos personas en el set, preferiblemente un hombre y una mujer, para actuar en casos de acoso. Asimismo se abrirá una línea telefónica de ayuda disponible 24 horas al día.

 

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