El cine chino después de Mao

El estreno de la 'La gran muralla', coproducción entre China y Estados Unidos que firma el prestigioso Zhang Yimou, nos lleva a hacer un repaso a la cinematografía china

BOQUERINI .

El estreno de la superproducción 'La gran muralla', coproducción entre China y Estados Unidos que firma el prestigioso Zhang Yimou, el más famoso de los directores chinos, nos lleva a mirar a la cinematografía china surgida después de Mao Tse Tung, de gran prestigio en occidente.

Desde su nacimiento en 1895 la historia del cine en el país del Sol Naciente se ha dividido por generaciones. Durante la época de Mao y la Revolución Cultural el cine chino se entendía por el producido en la china continental. El de Taiwan mantiene unas connotaciones diferentes igual que el de Hong Kong, aunque la ciudad pasó a depender de la administración china, los cineastas y actores hongkoneses se integraron rápidamente en la cinematografía continental, aun manteniendo unas características propias.

La gran renovación del cine chino surge con la Quinta Generación, cuyo nombre más representativo es el de Zhang Yimou. Los cineastas de la Quinta Generación se graduaron en 1978 y enseguida mostraron un deseo de expresarse libremente. Acababa de finalizar la Revolución Cultural, Mao Tse Tung había muerto dos años antes, y, aunque el cine seguía nacionalizado, la ortodoxia política y el control gubernamental se habían relajado y los jóvenes cineastas de entonces rompieron con el cine romántico y el realismo revolucionario imperante hasta entonces.

Yimou fue el gran motor de esa quinta generación y de la que vino después, pero en ese grupo estaban también directores tan decisivos como Tian Zhuangzhuang, Xiaogang Feng -el pasado año ganó la Concha de Oro del Festival de San Sebastián con 'Yo no soy Madame Bovary'-, Chen Kaige ('Adiós a mi concubina', 1993) y Zhang Junzhao. Sus películas son muy variadas, en estilo y temática, abarcando desde la comedia negra y la sátira política a las reconstrucciones históricas, sin olvidar una ingente producción de películas de artes marciales, destinadas sobre todo al consumo interior. Destacan películas como 'The Black Cannon Incident' ('Hei pao shi jian', 1985), de Huang Jianxin o la esotérica 'La vida pendiente de un hilo', ('Bian zou bian chang', 1991) de Chen Kaige. Algunas de sus películas más arriesgadas políticamente fueron prohibidas por las autoridades chinas.

Zhang Yimou

Pero de este grupo sobresale Zhang Yimou (Xi'an, 1y951), cuyas primeras películas destacan por una fotografía esteticista y una temática lírica y muy poética. Sus primeros trabajos fueron operador de cámara de las películas de Chen Kaige 'Tierra amarilla' (1984), y 'El gran desfile' (1986). Debuta como director con 'Sorgo rojo' (1987), un drama rural con el que gana el Oso de Oro del festival de Berlín y que abre el camino al cine chino en occidente. Con 'Semilla de crisantemo' (1990) gana el premio al mejor director en Cannes y la película es nominada al Oscar, pese a lo cual es prohibida en China. En 1991 firma 'La linterna roja', de nuevo nominada a los Oscar, y de nuevo con problemas con la censura de su país. Con 'Qiu Ju, una mujer china' (1992) logra el León de Oro del Festival de Venecia, a la que sigue, en 1994, '¡Vivir!'.

En todas sus películas las protagonista es la actriz Gong Li, poseedora de una gran delicadeza y una pálida belleza, que mantiene una relación sentimental con Yimou. Como anécdota cabe recordar que cuando 'Semilla de crisantemo' se presentó en Cannes, un productor español le ofreció inmediatamente un trabajo en España en una película erótica, ante el estupor de la actriz. La relación de Yimou con Gong Li se rompe durante el rodaje de 'La joya de Shanghai' (1995), que marca el inicio del cambio de estilo del director, ruptura que queda de manifiesto ente todos cuando en la rueda de prensa en Cannes de la película ante cientos de cámaras de todo el mundo, se le pregunta a Li sobre el tema, con Yimou sentado a su lado, y la actriz, sin palabras, solo responde con una lágrima que cae sobre su mejilla. Con el tiempo Yimou volvería a trabajar con Li en títulos como 'La maldición de la flor dorada' (2006), 'Mantén la calma' (2007) o 'Regreso a casa' (2014). Yimou mantiene permanentes encontronazos con las autoridades chinas, aumentados por no cumplir la ley del 'hijo único', impuesta durante años a los matrimonios chinos, teniendo numerosos hijos con su nueva pareja, pese a lo cual fue elegido como director de la deslumbrante ceremonia de apertura de la Olimpiada de Pekín de 2008.

Los cineastas de la Quinta Generación hicieron también un cine para niños, siendo 'El elefante rojo' (1982), de Tian Zhuangzhuang y Zhang Jianya, la obra más destacada. A la vez, en los 80 el cine de Hong Kong vive una edad de oro, con directores como Tsui Hark y John Woo (que acabaría emigrando a Hollywood) y con películas de acción y artes marciales, entre las que destacan las protagonizadas por Jackie Chan que influirían mucho en el posterior cine de la china continental.

La Sexta Generación

La Sexta Generación de cineastas chinos habían nacido a mitad de los años 60 y se graduaron en la Escuela de cine de Pekín en la segunda mitad de los 80, aportando ideas frescas y un aire novador a la cinematografía de su país. Son películas rodadas de forma rápida, con un escaso presupuesto y con un estilo casi documental. Sus directores más representativos son Wang Xiaoshuai, Zhang Yuan, Li Yang, Lou Ye y sobre todo, Jia Zhangke, que debuta en 1997 con el largometraje 'El carterista' ('Xiao Wu'), sobre las vicisitudes de un carterista de provincias. En 2000 rueda la que es considerada su mejor película, 'Plataforma', y en 2004, 'El mundo', centrado en un parque de atracciones temático con copias de monumentos de todo el mundo. En 2006, dirigirá 'Naturaleza muerta', que gana el León de Oro del Festival de Venecia.

También Zhang Yuan destaca por su estilo hiperrealista destacando 'Mamá' (1990), la historia de una madre con su hijo disminuido psíquico, o 'Hijos' (1996), sobre el alcoholismo en una familia china, lo que provocó que las autoridades le prohibiesen seguir dirigiendo. Aun así en 1996 rueda 'Palacio del Este, Palacio del Oeste', que es la primera película china que trata el tema de la homosexualidad. En el grupo destacan también Jian Wen, actor en las primeras películas de Zhang Yimou, que debuta como director en 1994 con 'En el calor del sol', y Wang Xiaoshuai, que debuta en 1993 con 'Los días', largometraje escogido por la BBC como una de las 100 mejores películas de la historia del cine.

Entre los intérpretes de esta generación sobresale Zhang Ziyi (nacida en Pekin en 1979), que recoge el estilo de belleza, delicadeza y sensibilidad de los inicios de Gong Li, pero con un estilo más moderno, donde la mujer mira de frente a los hombres y les planta cara. Se consagra con 'Tigre y dragón', la película que el taiwanés Ang Lee rueda en la China continental, pero es habitual de las últimas películas de Zhang Yimou, pero también en todo tipo de cine, como 'Hora punta 2' (2001), de Brett Ratner, al lado de Jackie Chan, '2046' (2004), del hongkonés Kar Wai Wong o en 'Memorias de una geisha' (2005) del estadounidense Rob Marshall, que indignó a los japoneses por haber escogido para interpretar a un personaje de la cultura nipona a una china.

En los últimos años de la primera década del siglo XXI se ha empezado ya a hablar de la Séptima Generación, sobre todo con novísimos directores underground que utilizan la tecnología digital para hacer películas al margen del sistema, tocando temas 'conflictivos' como los desplazamientos forzados de ciudadanos a causa de la especulación urbanística, la homosexualidad, las drogas o el papel de las mujeres en la sociedad actual. A la vez, el cine producido en Hong Kong ya está casi integrado del todo en la producción china, habiéndose producido un trasvase de cineastas crecidos en la antigua colonia británica hacia la cinematografía del continente.