Noche de solsticio en Andatza

Txistularis de Erketz encabezaron la comitiva por kale Nagusia./
Txistularis de Erketz encabezaron la comitiva por kale Nagusia.

Numeroso público participó en la fiesta de la 'mágica' celebración de la víspera de San Juan

TXEMA VALLÉSLASARTE-ORIA.

Como preludio de las fiestas patronales de San Pedro el domingo por la noche tuvo lugar en Andatza plaza -repleta de vecinos- el acto tradicional del solsticio de verano, que culminó con la tradicional quema de la hoguera.

Las diferentes parejas de dantzaris de Erketz EDT, txistularis , junto a algunos ediles representando a todas las formaciones por presencia en la nueva Corporación, se animaron a participar en la tradicional Soka-dantza. La comitiva partió desde la vieja Casa Consistorial en dirección a Andatza plaza, lugar elegido por el Ayuntamiento por quinto año consecutivo, donde presidían la hoguera y el árbol de San Juan.

Sobre el kiosko de Andatza, de nuevo, les esperaron la orquesta de acordeones Zero Sette y Alboka Abesbatza, bajo la dirección de José Manuel Crespo y Montse Latorre, respectivamente. Acto seguido, intervinieron con sus acordes acompañados por el trío de txistularis de Erketz EDT.

El grupo de dantzaris, capitaneados por Rubén Arranz, fue interpretando diferentes bailes típicos de la noche de San Juan, rodeando a la hoguera, que más tarde sería la reina de la noche. El momento más entrañable fue cuando el dantzari Rubén Arranz bailo un 'agurra', parte del aurresku tradicional, a las autoridades municipales encabezadas por la teniente de alcalde, Lourdes Acevedo, que hizo de funciones de primer mandatario municipal ante la ausencia del alcalde, Jesús Zaballos.

La parte más esperada, sobre todo por los más jóvenes, fue el momento del encendido de la hoguera. Como en otras ocasiones, fue la propia Lourdes Acevedo, acompañada del técnico de Cultura, Juantxi Ugarte, quienes procedieron al encendido de la citada hoguera, mientras que el grupo de dantzaris y el público que se le fue uniendo bailaron una animada kalejira hasta que la temperatura de las llamas obligó a retirarse de la hoguera. La fiesta prosiguió en esta noche tan mágica.