Idoia Garzes fue premiada en Zarautz en el XXXVII Certamen Xabier Lizardi

Vencedora. Garzes recoge el premio de manos de Iribar. / AMAXKAR
Vencedora. Garzes recoge el premio de manos de Iribar. / AMAXKAR

La escritora y periodista local venció con su obra 'Hari single bat' dedicado a su amona Rufina

TXEMA VALLÉS LASARTE-ORIA.

La escritora y periodista lasarteoriatarra Idoia Garzes recibió el pasado lunes al atardecer en la sala-biblioteca de Sanz-Enea kultur etxea de Zarautz, el galardón por haber sido la vencedora con su obra 'Hari single bat' (Un hilo frágil) del XXXVII Premio Xabier Lizardi de literatura que organiza el departamento de Cultura del Ayuntamiento de Zarautz. En un acto sencillo, Garzes, que estuvo acompañada de familiares y amigos, recibió de manos del alcalde de la localidad costera, Xabier Txurruka, y de su concejala de Euskera, Nekane Iribar, un premio consistente en el correspondiente diploma y un talón de 4.000 euros.

La escritora lasarteoriatarra, muy emocionada agradeció a los organizadores de este evento y al Ayuntamiento de Zarautz por «poder dar salida a este tipo de trabajos literarios, que muchas veces, sin este tipo de iniciativas y ayudas se quedan en la mente del autor y en el olvido».

En su intervención, Garzes también tuvo palabras para dedicar el premio y la propia obra «a las numerosas mujeres que han hilado la historia desde otras generaciones, y en particular a mi amona Rufina de Asteasu, que era una huérfana de guerra, que como muchas otras mujeres de la época, con mucho coraje y sacrificio, sacaron a la familia adelante».

Hilo frágil

La obra de Idoia Garzes 'Hari single bat' (Un hilo frágil) fue la que más gustó a un jurado compuesto por Yolanda Arrieta, Miren Agur Meabe, Ramón Olasagasti y Alex Gurrutxaga y por eso fue acreedora a este prestigioso premio Xabier Lizardi de literatura, en su XXXVII edición.

Garzes cuenta la historia de Arrako que «ha ido de vacaciones al viejo caserío de su madre y ha abierto la vieja kutxa (cajón de madera). Ha encontrado allí el huso de la abuela, un utensilio de madera que se utiliza para hilar el hilo y que parece un palo mágico. Con el huso de la abuela en la mano, tirando de una punta, soltando nudos, llenando silencios, Arrako ha reconstruido el hilo roto. Fino hilo frágil, que une el pasado con el presente. La historia de la abuela, que a su vez es la historia de Arrako ha sido una historia callada y hecha callar, condenada al olvido».