Segurola y Endika le dan a Petritegi el Sagardoaren Txapelketa

Las dos parejas finalistas tras el partido jugado en Galarreta, con representantes de las sidrerías. / MAIALEN
Las dos parejas finalistas tras el partido jugado en Galarreta, con representantes de las sidrerías. / MAIALEN

Los campeones superaron con claridad a la pareja formada por Ezkurra II y Garcés, que defendían a Gurutzeta en el frontón

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO HERNANI.

Segurola y Endika condujeron a la sidrería Petritegi a la txapela del Sagardoaren Txapelketa después de ganar 40-31 a Ezkurra II y Garcés, que defendían a Gurutzeta. Los campeones han realizado un campeonato de diez, ya que han ganado todos los partidos disputados, siete en total, y han dejado claro que han sido la mejor pareja con diferencia. La final también la ganaron con solvencia y con menos apuros de los esperados.

La primera txapela del Torneo de la Sidra la ganaron juntos en 2016 y los colorados repiten título tres años después tras una final soñada para ellos.

Desde el inicio marcaron diferencias. Ezkurra II, que era el capitán de la pareja azul, entró frío a la final y en un visto y no visto se adelantaron 15-5 los colorados, a la postre campeones.

El delantero azul se entonó y empezó a darle fuerte a la pelota y entrando en juego para recortar diferencias, y bien que lo consiguió, del 15-5 se pasó a un 20-15 más ajustado y parecía que iba a haber final. Nunca más lejos de la realidad. Endika, que fue amo y señor de la final, puso en su sitio las cosas, Garcés se veía totalmente superado y nunca más se acercaron en el marcador de Galarreta.

Endika, protagonista

Las rentas rondaron los siete-ocho tantos en todo momento e incluso volvió a ser de diez en el 38-28, y el partido terminó con un claro 40-31 para los campeones. La final tuvo un claro protagonista y no fue otro que Endika. Llevó el peso y la iniciativa en la final. Marcó diferencias con tres tantos de saque y hasta 16 en el peloteo. Muchísimos para un zaguero. Además, solo cometió cuatro errores.

Por el contrario, Garcés acusó la presión de la final. El año pasado con Urriza se llevó la txapela, pero este año entró muy nervioso a la cancha. Al inicio estuvo mejor, pero después ya se torció sin apenas atreverse a hacer jugadas. Se le vio agarrotado y no pudo hacer mucho. Sus números indican que no tuvo su día. Hizo solo cuatro tantos, dos de ellos de saque, y sumó hasta diez fallos. Los 21 tantos y cuatro errores de Ezkurra II al final fueron insuficientes. Segurola estuvo sobre todo seguro y viendo que su zaguero mandaba no tuvo mucho trabajo. Cuando entró lo hizo bien para sumar diez tantos y solo dos errores. Partido sólido el realizado por el de Aizarnazabal.