Una muestra en Biteri se centra en el despilfarro de alimentos

Imagen de la muestra en el pasillo de Biteri. / JUANFER
Imagen de la muestra en el pasillo de Biteri. / JUANFER

Llega hoy a su fin en los pasillos de la Casa de Cultura y ha recalado en Hernani gracias a Prosalus

JUAN F. MANJARRÉS HERNANI.

En Gipuzkoa se despilfarran 123.000 toneladas de alimentos al año; lo que supone unos 170 kilos por persona al año. Sobre esto y lo que implica para el planeta habla la exposición 'Yonodesperdicio', que en distintas fechas se está desarrollando en cuatro municipios de Gipuzkoa: Irun, Hernani, Errenteria y Tolosa. En el caso de Hernani hoy se cierra la muestra, ubicada en los pasillos de Biteri.

'Yonodesperdicio' es la primera aplicación web-móvil en el Estado de consumo colaborativo para reducir el desperdicio de alimentos en los hogares, que permite a las personas registradas en la aplicación o en la web compartir aquellos alimentos que no van a consumir para evitar tirarlos a la basura.

El Departamento de Medio Ambiente de la Diputación Foral de Gipuzkoa presentó el pasado mes de mayo un diagnóstico específico del despilfarro en Gipuzkoa, realizado conjuntamente con el Impact Hub Donostia, titulado: 'Diagnóstico sobre despilfarro alimentario y necesidades de los colectivos desfavorecidos de Gipuzkoa', que ha permitido conocer la realidad del territorio en esta materia.

Con los datos presentados en el estudio se ha elaborado una exposición bilingüe (euskera-castellano) compuesta de 8 paneles que permite acercar la iniciativa a las poblaciones de Errenteria, Irun, Hernani y Tolosa, municipios con los que la ong de desarrollo Prosalus viene trabajando en el ámbito de la cooperación internacional para reducir el hambre, promover la seguridad alimentaria y el derecho humano a la alimentación.

A lo largo de estos años ha impulsado campañas de sensibilización sobre las diferentes causas del hambre y una de ellas es el desperdicio alimentario, que esconde unas consecuencias tremendas: el 30% de lo que se produce mundialmente acaba en la basura, para lo que se emplean grandes cantidades de recursos naturales como el agua o el uso de tierras fértiles. Mientras tanto, las cifras del hambre en todo el mundo siguen aumentando. La FAO acaba de publicar el informe sobre 'El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo' y en 2017 ya son 821 millones de personas las afectadas por la malnutrición. Además, el desperdicio que proviene de los hogares, supone mundialmente el 42%, por encima del relativo a restauración, distribución e industria.

Con esta exposición se quiere contribuir a promocionar la Agenda 2030 respondiendo a varios de sus objetivos y metas. Uno es el reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de consumidores, además, de acabar para 2030 con el hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible. Otro de los objetivos es que el aprovechamiento y la gestión eficiente de los alimentos contribuirá a la reducción de basuras orgánicas procedentes de los alimentos y a la reducción de plásticos y envases.. El desperdicio de alimentos es responsable del 10% de las emisiones de gases en los países desarrollados. Reducir el desperdicio alimentario implica también una gestión más eficiente y sostenible de los recursos naturales.

La producción de la exposición 'Yonodesperdicio', es posible gracias a la financiación de la Unión Europea, a través del proyecto 'Futuro en Común', que aglutina a casi cuarenta organizaciones de desarrollo, medioambientales, feministas, sindicales, de infancia, de acción social y derechos humanos, y que tiene entre sus objetivos contribuir a que la implementación de la Agenda 2030 en el Estado Español sea transformadora y sirva como palanca de cambio para un desarrollo sostenible que ponga a las personas en el centro y garantice sus derechos humanos.

 

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