Galarreta vivirá hoy la gran final del Torneo Kutxabank de remonte

El Polideportivo municipal es el equipamiento que más consume.
/JUANFER
El Polideportivo municipal es el equipamiento que más consume. / JUANFER

En la cancha se enfrentarán dos de los principales favoritos, el hernaniarra Barrenetxea y el navarro Urriza

DV DVHERNANI@GMAIL.COMHERNANI.

El hernaniarra Endika Barrenetxea y Javier Urriza se enfrentan esta tarde en la gran final de la 37 edición del Torneo Kutxabank-Campeonato Individual de remonte. Es el día más grande que vive Galarreta y el remonte, y este año a la final han llegado dos de los principales favoritos; Urriza, que jugará su octava final, y el remontista local Barrenetxea IV, que disputará su segunda final del individual.

Tras la elección del material ambos remontistas hablaron de lo que esperan del partido. Urriza separó pelotas más lentas y Barrenetxea más vivas. El de Hernani está más convencido que nunca que puede llevarse la txapela. «En la primera final me preguntaba qué hacía aquí, pero ahora éste es mi sitio. Hace tres años pude jugar la final contra él y este año también me ha tocado enfrentarme. Está claro que contra Urriza los partidos sencillos no existen. Él llega con mucha confianza con tres victorias. Yo jugué una más y por suerte con una victoria que me ha traído hasta aquí. Yo también llego con confianza. Cuando jugué la primera final hice cosas diferentes y las respuestas no fueron las que quería», añadiendo que «en la liguilla perdí a pesar de cambiar de estrategia, pero sigo creyendo que es la forma de jugarle, de poder hacerle daño y seguiremos en la misma línea variando mucho el juego, ya que en el tradicional se siente cómodo y se amolda rápido. Quiero que sienta que puedo salir por cualquier lado».

Por su parte, Urriza espera «un partido complicado y de rachas. Espero un partido similar al de la liguilla donde tratará de variarme el juego, el saque, arriesgar y tratar de acortar el tanto. La verdad que es incómodo y trataré de estar concentrado y que las rachas sean más largas a mi favor».

Pero la séptima no le obsesiona. «La tengo en la cabeza, pero cuando saltas a la cancha no piensas si es la primera, la cuarta o sexta... me siento bien físicamente y con juego. Mi obsesión es dar mi mejor nivel y si luego el rival me supera no queda otra que felicitarle».

Otra vez en una final

La de hoy es la misma final que se disputó en 2016 y en aquella ocasión el delantero de Pamplona se caló su cuarta txapela. De las 6 que tiene, lleva las últimas 4 consecutivas y si gana hoy alargaría la racha a cinco consecutivas y a siete en las últimas ocho ediciones. Barrenetxea IV se estrenaría en el palmarés.

Entre ambos pelotaris hay seis precedentes y en todas Urriza se ha llevado el gato al agua y todas las victorias han sido claras salvo en la liguilla del año pasado, que acabó 30-27, y el primer duelo entre ambos en 2015 que terminó en 30-24. El resultado más repetido es el 30-21, que fue el resultado de la final entre ambos pelotaris de 2016.

Con estos precedentes solo hay un favorito para la victoria, Javier Urriza, y Barrenetxea IV va a tener que hacerlo todo perfecto para poder superar a su contrincante. El campeón se ha mostrado incluso más sólido, seguro y fuerte que en ediciones pasadas, al menos en el anterior campeonato, y su periplo ha sido inmaculado sin dar ninguna opción a sus tres rivales hasta la fecha. Sin alardes, parece que a su ritmo los rivales necesitan jugar al 120% para plantarle cara.

Barrenetxea varió el juego en la liguilla, pero el resultado fue la segunda derrota más abultada entre ambos. El saque suele ser clave y lo volverá a ser sobre todo para el hernaniarra que necesita de su mejor arma para poder doblegar e incomodar a Urriza desde el inicio del peloteo. Una vez que se asienta en el cuadro siete, ya es más complicado pasarle y meterle un tanto.

Los dos tienen las ideas claras y saben lo que deben hacer, pero una cosa es la teoría y otra bien diferente la práctica.