Amher visibiliza a las trabajoras del hogar en varias actividades

Amher organizó varias actividades sobre el tema. / MARÍA
Amher organizó varias actividades sobre el tema. / MARÍA

La asociación hernaniarra organizó recientemente una charla-coloquio y la proyección de documentales

MARÍA CORTÉS HERNANI.

El pasado 30 de marzo las trabajadoras del hogar celebraron su día internacional. Y en este contexto, la asociación multicultural Amher organizó varias actividades, como una charla sobre los derechos de las trabajadoras del hogar que impartió Isabel Otxoa, de la Asociación de Trabajadoras del Hogar de Bizkaia (ATH-ELE), donde los asistentes también recibieron de la mano de Katia Reimberg, de la asociación BidezBide, información sobre la formación requerida actualmente para trabajar en el cuidado de personas dependientes. También se proyectó en Biteri el documental 'Chica seria y responsable', así como otro audiovisual que recogía testimonios de trabajadoras del hogar de Hernani .

Mujeres inmigrantes

Y es que según informaron desde Amher, «en el contexto de Hernani el trabajo del hogar es realizado en su gran mayoría por mujeres inmigrantes, beneficiando a familias y personas mayores que requieren de los cuidados. Gracias a esta actividad tanto mujeres como hombres pueden desarrollarse profesionalmente, fuera del ámbito doméstico, y las personas con necesidades de cuidado pueden llevar una vida digna y armoniosa. Sin embargo, las condiciones laborales del trabajo del hogar dejan mucho que desear».

Así lo pudieron comprobar los asistentes a la proyección, quienes escucharon el testimonio de una de las trabajadoras en Hernani que relataba que «mi jefa sabe que tengo dos hijas y nunca me ha preguntado por ellas. Sabe que vivo en Donostia y que me tengo que desplazar en autobús, con lo que ello supone económicamente, y tampoco nunca se ha interesado». La mujeres que ofrece el testimonio reconoce que «mi jefa no me trata mal en el sentido de insultarme o agredirme, pero paso horas trabajando en la casa y nunca me han ofrecido nada para comer ni beber. Tampoco me siento cómoda utilizando el baño... pero aguanto todo por mis hijas y porque necesito el dinero».

«Me trata bien»

Pero no todos los testimonios fueron negativos, como el caso de una joven colombiana residente en Hernani que explicaba su buena experiencia con la persona para la que trabaja. «Nos llevamos muy bien, me trata bien. Yo limpio y hago la comida para las dos. Solemos pasear mucho. Es muy cariñosa conmigo», aseguraba la joven en el video.

Dejando a un lado su situación personal, como sentimiento general reivindicaban que «una sola golondrina no hace verano, pero muchas sí. La unión hace la fuerza y nosotras tenemos que unirnos. Quieran o no somos parte de la sociedad y no pedimos nada que no nos corresponda, solo que se respeten nuestros derechos. Tenemos una gran sensación de vulnerabilidad, porque venimos de otros países, por el tema de los papeles, y por necesitar el dinero para vivir».