Guisantes a remojo en Astigarraga

El guisante y la verdura fueron los grandes protagonistas en la plaza Joseba Barandiaran. / JUANFER
El guisante y la verdura fueron los grandes protagonistas en la plaza Joseba Barandiaran. / JUANFER

La lluvia marcó el desarrollo del último día de las jornadas dedicadas a esta verdura | Hubo mercado con productos locales, un taller sobre semillas, sesión fotográfica y degustación de sidra

JUAN F. MANJARRÉS ASTIGARRAGA.

Si alguna característica tiene el guisante es que se puede combinar con distintos acompañamientos, aunque a buen seguro que el agua no es el más apropiado. El domingo se celebró en Astigarraga el último y central día de las Jornadas del Guisante, que se vienen repitiendo en los últimos años, y lo tuvo que hacer en las peores condiciones meteorológicas posibles. Las precipitaciones fueron intensas y los astigartarras más que del guisante estaban pendientes del río Urumea y su crecida. Sin embargo, el mal tiempo no impidió que la jornada prevista se celebrara y fueron muchos los que se atrevieron a abandonar la comodidad del protector sofá casero para acercarse a la plaza Joseba Barandiaran y disfrutar de la programación festiva. Las ganas de fiesta y buen ambiente no los borra ni el más intenso chaparrón.

Así, se pudo disfrutar del mercado extraordinario del guisante, con verduras de Astigarraga y otros productos locales como pan artesano, derivados de pato, cerdo o pastas. También se celebró un taller sobre semillas y plantas, y hubo reparto de plantas de tomate de la mano de Marc Badal de Haziera (Archivo de semillas de la Fundación Cristina Enea), además de una sesión fotográfica abierta, con el título 'Señora y señor Guisante por un día' de la mano de la diseñadora de arte floral Idoia Lizeaga y del fotógrafo Alfredo Pastain.