Txalaparta y bertsos en el recuerdo de Burdina a Manu Izaguirre

Familiares de Manu Izaguirre Lacoste, junto a un cuadro con su imagen y junto a familiares del también voluntario de Burdina, Joxe Paulo./
Familiares de Manu Izaguirre Lacoste, junto a un cuadro con su imagen y junto a familiares del también voluntario de Burdina, Joxe Paulo.

Su familia animó a continuar con el trabajo de conservación del patrimonio histórico al que dedicó su vida

MARIVI OLANOANDOAIN.

El calero de Ortzaika se puso en marcha ayer reviviendo sus mejores tiempos en homenaje al arqueólogo marino y voluntario de Burdina Taldea, Manu Izaguirre Lacoste. Entre txalapartaris, bertsolaris, txistus y dantzaris, la figura de Izaguirre presidió el acto que se organizaba en el paraje de Ortzaika, como colofón a la jornada de homenaje que arrancaba a primera hora de la mañana en Bastero con una mesa redonda en la que amigos y compañeros compartieron experiencias sobre su persona y sobre el trabajo que realizó.

Burdina quiso unir en un mismo acto el homenaje a los dos voluntarios de la asociación fallecidos: a su gran maestro Izaguirre y al amigo Joxe Paulo Usandizaga.

La hija de Izaguirre agradeció la celebración del acto y las palabras dedicadas a su padre. «Escuchar hablar de él hace que su recuerdo siga vivo. Estoy segura que algunos continuaréis con el trabajo al que él dedicó su vida: conservar el patrimonio histórico de nuestro país y reconstruir lo que algún día existió en el mar y en la tierra, y ese es el mejor homenaje que le podéis brindar».

El historiador Alberto Santana animó a los voluntarios de Burdina a seguir con la labor de recuperar, descubrir y compartir el patrimonio histórico. «Habéis tenido un buen maestro, ahora tenéis que demostrarlo, tenéis que poner en práctica esa visión del patrimonio que tenía Manu». Santana invitó a buscar el reconocimiento público de Manu Izagirre «a través de nuestras acciones».