Nerea Tuduri desvela sus sentimientos más íntimos en su primer libro de poesía

Nerea Tuduri con un ejemplar de su obra en la librería Ernaitza, donde realizó la presentación en una entrevista realizada por su amiga Nerea Rodríguez. / UNANUE
Nerea Tuduri con un ejemplar de su obra en la librería Ernaitza, donde realizó la presentación en una entrevista realizada por su amiga Nerea Rodríguez. / UNANUE

'Inviernos frente al mar' ha tenido una excelente acogida entre los lectores | La autora está en pleno proceso de creación de una segunda obra en la que aborda temas que no dejarán lugar a la indiferencia

MARIVI OLANO ANDOAIN.

La librería Ernaitza acogía la semana pasada el acto de presentación del libro 'Inviernos frente al mar', de la escritora Nerea Tuduri (Andoain, 1972), publicado por la editorial Círculo Rojo. Poesía, microrrelatos y reflexiones dan forma a esta primera obra en la que la autora se sumerge en sentimientos como el dolor, el amor, el maltrato, el abandono o la soledad.

En la presentación, Nerea dejó claro que la escritura es una afición que lleva dentro desde que era una niña, aunque no ha sido hasta ahora cuando ha tenido la oportunidad de plasmar en un libro sus sentimientos. El título, 'Inviernos frente al mar', refleja su pasión por el vaivén de las olas del mar, por su olor y su sonido. «Me encanta el mar. Siempre he mirado al mar como algo que te lleva y te trae. Cuando una se pone frente a él y mira a lo lejos, ya no puede apartar la vista. El mar es paz cuando buscas tranquilidad y tormenta cuando buscas lo contrario. El mar cura. Hay varios poemas que hacen referencia a este tema, y al hecho de que sea mi tabla de salvación». Junto al mar, la escritora hace referencia al invierno, a una estación que abriga. «Y la luz del mar en invierno es fantástica... Ahí está la mezcla y de ahí, el título», indica.

El abandono es otro de los temas presentes en su libro. «La idea del abandono, de la soledad, es un miedo personal en el que me permito recrearme porque me hiere pero no me mata. Es un dolor suave en el que me gusta profundizar... Es un miedo en el que me siento cómoda y segura».

El maltrato, estigma social

Toca también un tema como el maltrato en uno de los microrrelatos que incluye el libro. «El maltrato es el estigma de esta sociedad, es un demonio contra el que todos tenemos que luchar. Hay que enseñar, hay que educar, educar y educar en la igualdad. Es muy duro ver que nos matan cada día, porque cada golpe, cada agresión, cada violación es una muerte también. Me enorgullezco cuando veo tanta fuerza en las calles el día 8 de marzo pero se me parte el alma el resto de los días del año cuando veo lo rápido que todo desaparece de la memoria, de la conciencia. Si yo de alguna manera puedo aportar algo, lo haré, lo seguiré haciendo, por eso es un tema que abordo en mis poemas».

Como mujer, dice que ama su género. «Me siento cómoda con mi sexo, con mi rol de mujer, y eso desde luego tiene que traspasar al papel. Para muchas mujeres de mi edad la sexualidad femenina ha sido tan tabú durante tantos años, el disfrute femenino se ha dibujado como algo sucio, y aún se sigue haciendo, y creo que las que nos sentimos cómodas siendo mujeres debemos escribirlo, dibujarlo, bailarlo, expresarlo con naturalidad. Enseñando esta parte sensual de alguna forma puede ayudar a que se vea como lo que es, algo maravilloso y natural».

Un poema para Jakob

'Nadie se resiste a ti, / a jugar contigo,/ a acariciarte la frente/ cuando agitas el rabo, /a sonreir/ cuando ofreces una pata/ las dos, y a veces/ hasta el alma'. Así da comienzo el poema dedicado a Jakob, «un espíritu libre, un perro sin correa, un ser transparente, que llegó a mi vida cuando yo atravesaba un momento muy difícil. Y el me sacó de nuevo a la calle. Digamos que me abrió de nuevo las puertas a la vida. Jakob es un zalamero y el poema está escrito por todas aquellas personas que no se acercan a los animales de forma cariñosa. Por todos aquellos para los que los perros son solo perros, ni acariciables, ni achuchables..., pero que cuando conocen a Jakob acaban acariciándolo, acercándose a él...».

Buena acogida

Nerea está satisfecha. Su primera obra está recibiendo buenas críticas. «La mayoría de la gente que me ha leído me ha dicho que les ha encantado. No es fácil leer poesía, pero es cierto que no es una poesía excesivamente complicada. Prácticamente son reflexiones a modo de poesía. Quien me conoce bien sabe que en este libro me desnudo. Eso no es fácil y la gente lo agradece. Hablar sin tabús, con sinceridad, llega. Hay quien me ha dicho que ha llorado todo el libro, quien me ha comentado que tras leerlo tres veces se ha dado cuenta de que, según su estado de ánimo, ha sentido el libro de una forma diferente, y eso, es música para mis oídos. Con solo una frase de este libro que te toque por dentro, con solo una frase del libro que te haga sentir, yo me doy por satisfecha», señala.