Cruce de declaraciones entre los partidos por el cierre del contenedor gris

Reciclaje. Zona de contenedores en el barrio de Sorabilla, con el de color gris en primer plano. / UNANUE
Reciclaje. Zona de contenedores en el barrio de Sorabilla, con el de color gris en primer plano. / UNANUE

El Gobierno acusa al PNV de partidista y el PSE-EE se muestra «indignado» por los datos de la prueba piloto |

MARIVI OLANO ANDOAIN.

La presentación de las nuevas medidas en el reciclaje de residuos que realizaba el miércoles pasado la alcaldesa de Andoain, Ana Carrere, ha terminado por calentar el ambiente de la precampaña electoral. Carrere anunciaba la decisión de limitar a cuatro días a la semana la apertura del contenedor gris en el que se vierte la basura de rechazo, e indicaba que la idea es que la apertura de estos contenedores se haga con la misma tarjeta que se utiliza para el contenedor marrón (orgánico).

La medida cuenta con el apoyo de Ganemos, Irabazi y del PNV. Sin embargo, este último declinó participar en la rueda de prensa que se ofrecía en Sorabilla para dar a conocer esta medida y explicar los datos de la experiencia piloto de cerrar el contenedor gris que se ha realizado en los barrios de Sorabilla, Calonge y Olagain, «con muy buenos resultados», según indicaba la primera edil.

El PNV se felicitaba por las nuevas medidas pero acusaba a Bildu de dilatar la implantación del contenedor gris con chip. Desde el equipo de Gobierno (EH Bildu) dicen que la nota de prensa de los jeltzales no les pilla de sorpresa y señalan que «ciertas afirmaciones» realizadas por el PNV «son totalmente desafortunadas».

Aseguran desde la coalición abertzale que «puede que sea cierto que el PNV lleve un año reclamando esta medida, pero hay que recordar que llevaba 6 rechazándola; después del verano del año pasado se convirtió en máximo defensor de esta medida, postura que nos alegró gratamente, pero dado el contexto, no era ni el momento ni el lugar para proceder en sus términos», indican. Añaden que, de haber implantado el contenedor gris con chip cuando lo solicitaban los jeltzales, «hubiera supuesto que el ayuntamiento acarrease con el 100% de los gastos. En

aquel momento, la Mancomunidad de Tolosaldea recomendó al ayuntamiento que esperase a la entrada en vigor del nuevo pliego de adjudicación de los nuevos contenedores, que en ese momento estaba en proceso; es verdad que eso ha supuesto esperar unos meses, pero en cambio, gracias a ello, la Mancomunidad va a asumir el 100% del coste de los contenedores (gris, amarillo y azul, así como el del marrón, a medida que haya que ir cambiándolos), y del 40% del coste de las cerraduras del contenedor gris».

Es decir, que si la propuesta del PNV hubiera avanzado, «esto hubiera supuesto al consistorio una inversión de más de 100.000 euros, y en cambio, ahora únicamente debe hacer frente al 60% del coste de las cerraduras», señalan. Este tiempo, indican, «nos ha servido para realizar una prueba piloto en tres barrios, comprobar que aumenta el reciclaje hasta una media del 65%, y probar unas cerraduras que ofrecen mejor garantía y menos consumo de pilas, ya que llevan instaladas placas solares».

El equipo de Gobierno considera que el PNV ha actuado « de manera partidista y electoralista con este tema», y dice que « ya lo hizo la pasada legislatura y lo vuelve a hacer en la recta final de esta».

Incrédulos ante los datos

Los socialistas, por su parte, están en contra de limitar la apertura del contenedor gris a cuatro días por semana, y se muestran «indignados e incrédulos» ante los datos ofrecidos por el equipo de Gobierno de EH Bildu, Ganemos e Irabazi sobre la prueba piloto de cierre del contenedor gris «por ser confusos y llevar a engaño».

Los socialistas sugieren que estos partidos saben que no hay datos sobre cuántos kilos de reciclaje y rechazo se han recogido en Sorabilla, Calonge y Olagain durante la realización de la prueba piloto, porque «la Mancomunidad de Tolosaldea no es capaz de desglosar dicha información por barrios, a pesar de que los socialistas lo hayamos pedido en más de una ocasión». Añaden que únicamente se tienen datos del número de aperturas del contenedor marrón y del contenedor gris. «Sabemos que en el barrio de Alejandro Calonge la ciudadanía ha pasado de abrir el contenedor marrón un 39% a abrirlo un 63% en estos meses, en Sorabilla de un 22% de apertura han pasado a un 58% y en Olagain de un 44% a un 78%». «Ahora bien, desconocemos la cantidad que han reciclado cada vez que lo han abierto, que es lo que nos importa para conocer si realmente estamos reciclando más o no. Por ejemplo, este aumento puede deberse a algo tan simple como que una familia ha podido abrir más veces el contenedor marrón por el mero hecho de que en verano la gente baja con mayor frecuencia la materia orgánica para evitar malos olores y la aparición de mosquitos en su casa», remarcan.

En ese sentido, los socialistas aseguran que no hay datos reales que permitan asegurar que la prueba piloto ha dado buenos resultados porque, dicen, «abrir más veces el contenedor no ha implicado que se haya reciclado más», una afirmación que apoyan con los datos de este año del tanto por ciento de materia que va a rechazo (enero 54,10%, febrero 55,13%, marzo 54,50%, abril 55,86%, mayo 51,65%, junio 55,95%, julio 59,72% y agosto 55,73%).

Ante estos números, los socialistas indican que el gobierno municipal de Bildu «y el resto de partidos que lo apoyan deben ponerse las pilas y no estar siempre a la espera de lo que dice la Mancomunidad de Tolosaldea, porque gracias a su gestión seguimos en un 45% de tasa de reciclaje, muy lejos del objetivo del 60% fijado para el año 2016».

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