Burdina se mete de lleno en una cueva del valle Leitzaran

Alfredo Moraza y Xabier Arruti, junto a otro voluntario de Burdina, en la cueva del Leitzaran. /
Alfredo Moraza y Xabier Arruti, junto a otro voluntario de Burdina, en la cueva del Leitzaran.

Voluntarios de la asociación han encontrado evidencias físicas de que fue ocupada | Se han hallado restos de un pequeño fuego que se hizo en su interior y carbón que se ha enviado a Suecia para su datación

MARIVI OLANO ANDOAIN.

Alfredo Moraza y Xabier Arruti son dos de los voluntarios de Burdina que han trabajado en los últimos días en la excavación de una cata en una cueva ubicada en el valle Leitzaran, cuya ubicación, por motivos de seguridad, desean mantener en el anonimato.

En esta última semana han realizado una cata de 1 por 2 metros y han conseguido constatar la existencia de evidencias físicas en su interior. Alfredo Moraza indica que, por el momento, no se puede fechar la época en la que habitaron esta cueva aunque «parece antigua porque tiene un depósito de tierra que se ha ido acumulando».

Burdina ha realizado este primer sondeo, una primera radiografía para ver si fue ocupada por el ser humano. Moraza señala que se ha constatado que la cueva sí fue ocupada «pero todavía no tenemos datos para señalar la época».

Entre las evidencias encontradas se detallan restos de un hogar, un pequeño fuego que hicieron dentro de la cueva, y restos de carbón, que se han enviado a Suecia para su datación. Una vez que se conozcan los resultados, Burdina se planteará realizar una segunda campaña el próximo año.

Por el momento, los voluntarios de la asociación han procedido a tapar la excavación realizada en la cueva para evitar el acceso de curiosos a la zona.

Xabier Arruti indica que ésta es la última actuación que llevará cabo Burdina en este año 2018.