El Ayuntamiento dice que «está claro que no se le puede imputar responsabilidad»

Señala que la empresa no ha acreditado que ostente derechos mineros sobre la cantera

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ANDOAIN.

Desde el Ayuntamiento se entiende que la sentencia nº49/2019, de 5 de marzo, dictada por el Juzgado de los Contencioso Administrativo número 3 de San Sebastián, deja claro que no se le puede imputar «responsabilidad alguna por los riesgos de planificación temeraria de la empresa Azpikola 2004 S.L., ya que desde la firma el 14 de abril de 2010 del Convenio con ETS, conocía que era inviable desde todos los puntos de vista llevar a cabo las obras previstas y a cambio obtener el beneficio minero».

El Ayuntamiento recuerda que la sentencia recoge que la empresa no contaba con autorización para realizar voladuras con explosivos en la cantera, ya que este permiso se había denegado por la Subdelegación del Gobierno de Gipuzkoa en agosto de 2011, con anterioridad incluso a que el Ayuntamiento le denegase la licencia municipal de actividad, y subraya que «para ejecutar las obras para las que se pedía licencia municipal era preciso contar antes con la autorización de voladuras».

Añaden desde el Ayuntamiento que la empresa no ha acreditado que ostente derechos mineros definitivos sobre la cantera, subraya que no hay que olvidar que se trata de una cantera inactiva y abandonada, e insiste en que «ninguna lesión o daño puede atribuirse a la actuación municipal de denegación de licencia y que ninguna relación tiene tal denegación con la resolución del Convenio entre ETS y la empresa, por lo que no puede hacerse responsable al Ayuntamiento de su resolución».

Se indica además que, desde el punto de vista de la contratación pública administrativa, «no se pueden fraccionar las obras públicas para adjudicar a dedo por ETS (Euskal Trenbide Sarea) a una empresa privada obra pública».

Y en lo que respecta al punto de vista medioambiental, se considera que la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del Tren de Alta Velocidad en el tramo Zizurkil-Andoain «se forzó hasta el punto de considerar que la cantera Azpikola era también una cantera en explotación», pese a que, a renglón seguido, se hablaba de una cantera abandonada e inactiva.