Salkin anima a realizar las compras navideñas en los comercios locales

Luis Benéitez./
Luis Benéitez.

La asociación de comerciantes organiza la Campaña de Navidad para fomentar las compras en la localidad

MARIVI OLANO

La asociación de comerciantes y hosteleros Salkin abría este mes de diciembre con la puesta en marcha de una nueva campaña de Navidad. El objetivo de esta iniciativa es animar a los andoaindarras a realizar sus compras en comercios de la localidad.

CAMPAÑA DE NAVIDADHasta el 5 de enero. Sorteo de lotes de Navidad por comprar en establecimientos de la asociación Salkin.

Feria de artesanía. Mª Ángeles Callejón García y Maribel López Luzuriaga han resultado premiadas con un bono de 100 euros cada una para realizar compras en comercios de la asociación.

Campaña de Reyes. Las familias que quieran recibir a los Reyes Magos en sus casas deberán apuntarse hasta el 3 de enero en los comercios Xare Oinetakoak, Calzados Iturbe y Pottoko. Habrá que rellenar una ficha con el nombre y apellidos del niño, y dirección, e indicar hora aproximada en la que se quiere recibir la visita de los Magos. Actividad gratuita.

Cuatro comerciantes de Salkin analizan la situación del pequeño comercio y destacan las ventajas y beneficios que para el municipio en general y para el cliente en particular conlleva realizar la compra de regalos en estas fechas en establecimientos del municipio.

«La riqueza recae en el pueblo»

Luis Benéitez, presidente de Salkin y propietario de un comercio de reparación de calzado, recuerda que el objetivo de las campañas que llevan a cabo y particularmente la de Navidad, tienen como objetivo «dar alegría, animar el ambiente, y que se note que estamos en Navidad».

Señala que hay que ser conscientes de que si se consume en el pueblo la riqueza se queda aquí. Además, añade, «ofrecemos una atención más personalizada que la que se puede dar en unos grandes almacenes».

Benéitez destaca que en esta campaña navideña la asociación Salkin ha sorteado 39 cestas de Navidad, y se ha colaborado con la Feria de Artesanía que se organizaba el sábado pasado en la plaza Zumea. «A pesar del mal tiempo los artesanos estaban satisfechos con las ventas, la feria movió gente», apunta.

El presidente de Salkin se queja de que «este año está siendo bastante triste en lo que respecta a las compras. No hay alegría económica, está todo muy parado», aunque se muestra esperanzado de que el año que viene la situación mejore.

«Hacen falta más apoyos»

Maripi Herce, de Xare Oinetakoak, coincide en valorar negativamente la situación actual del comercio local. «La situación está muy mal, no hace falta más que echar un vistazo y ver todos los comercios que se han cerrado».

Considera que, aunque hay campañas que funcionan, la mayor parte de las iniciativas que lleva a cabo la asociación de comerciantes de Andoain «no termina de llegar hasta donde queremos. No se nos ve, lo hacemos con toda nuestra buena voluntad pero falta un empuje que no sé de dónde ni de qué parte tiene que venir».

Lo que sí tiene claro es que se necesita mayor apoyo por parte de las instituciones. «No se trata solo de ayudas económicas sino de que no nos pongan trabas cuando queremos llevar a cabo alguna iniciativa».

Asegura que la ventaja del pequeño comercio ante los grandes centros comerciales está en el trato personal. «Yo sé que tengo que jugar con el trato personal, con el asesoramiento que puedo dar a mis clientes. Al fin y al cabo, el género que tenemos es más o menos el mismo que se puede encontrar en otros lados pero el trato a nuestros clientes y la confianza que ofrecemos no lo van a encontrar en una gran superficie», señala.

Herce invita a los andoaindarras a pensar qué sería del municipio si todo el pequeño comercio cerrase sus puertas. «Alguna vez he propuesto cerrar todos los comercios, apagar la luz de los escaparates para que se vea que el pueblo, sin comercios, se muere. Por eso, les diría que, antes de irse fuera a comprar, miren lo que tienen a su alrededor».

«El comercio es vida»

Gemma Amantegi regenta una mercería en la calle Mayor. En su opinión, Andoain es un pueblo muy difícil. «A diferencia de otros municipios aquí no hay una zona específica de comercios, una zona comercial, un núcleo. En su día la calle Mayor fue el centro del municipio pero aquello ya se perdió. Actualmente tenemos Zumea, la calle Mayor, la plaza de arriba..., son como pequeños pueblos diferentes y la gente se dispersa por ellos», señala.

Afirma que el eslogan del Gobierno Vasco, 'El comercio es vida', resume todo. «Si se cierra el pequeño comercio lo único que queda es tristeza, tenemos que ser conscientes de que los comercios dan vida al pueblo». Subraya que, frente a las grandes superficies, «nosotros ofrecemos un servicio más personal, más de tú a tú, algo que se está perdiendo y que la gente parece que no valora tanto. Además, ofrecemos otra garantía en los productos que vendemos, otra confianza», añade.

Amantegi afirma que el pequeño comercio lo está pasando mal en todas partes. El consumo ha bajado, dice, por falta de disponibilidad económica «y las grandes superficies nos están haciendo mucho daño».

Respecto a las campañas que se organizan desde Salkin, señala que «todo ayuda a promocionar el comercio. Es indudable que con este tipo de iniciativas nos hacemos ver, el cliente sabe que estamos ahí, todo lo que hagamos es poco».

«Hay que animar las calles»

Olatz Larrea Gómez lleva 11 años al frente de Optika Maindi. Aunque vive en Tolosa afirma que suele tomarse el café o realizar compras en Andoain porque, señala, «al final quienes me dan de comer son los andoaindarras».

En su valoración sobre la situación comercial, subraya el hecho de que «Andoain, si lo comparas con otros municipios, tiene poco comercio y no está especializado».

Critica además la poca iluminación de la localidad. «En la calle Zumea, donde tengo mi negocio, si no hubiera comercios no se vería nada. Es para echarse a llorar, no hay luz, es una tristura que no invita a la gente a salir a la calle».

Asegura que la localidad tiene mucho potencial. «Son casi 15.000 los habitantes, así que hay gente suficiente para que los negocios funcionen pero no sé cuál es el motivo de que esté tan parado».

Coincide con el resto de comerciantes en subrayar la cercanía y el trato personal con el cliente como principales ventajas del pequeño comercio. «Yo llevo 11 años en este negocio y al final mis clientes son como mis amigos, sé dónde viven, cuáles son sus aficiones, lo que les gusta y lo que no. Por eso puedo asesorarles y saben que si surge cualquier problema en una compra se les va a dar una rápida solución».

Olatz reflexiona además sobre el futuro de municipio que nos espera si no se apoya al comercio. «Al final cerrarán los comercios y nos encontraremos con calles vacías como ocurre por ejemplo en Estados Unidos. Es necesario que el Ayuntamiento apoye más al comerciante, que estudie iluminar más las calles para dar un poco de alegría al pueblo, porque si no terminaremos convirtiendo Andoain en un pueblo dormitorio, en un pueblo muerto».

 

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