El TSJPV confirma la condena de 7 años a un acusado de violar a una mujer en Lezo

El TSJPV confirma la condena de 7 años a un acusado de violar a una mujer en Lezo

Desestima así el recurso que la defensa interpuso contra el fallo de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa

EFE

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha confirmado este martes la pena a siete años impuesta por la Audiencia de Gipuzkoa a un hombre condenado por violar a una mujer en el aparcamiento de un local del alto de Gaintxurizkea, en Lezo.

La resolución del TSJV, a la que ha tenido acceso EFE, desestima así el recurso que la defensa interpuso contra el fallo de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa que, además de la pena de prisión, también condenó al procesado a cinco años de libertad vigilada y le prohibió acercarse a la víctima y comunicarse con ella durante los ocho años siguientes a su salida de la cárcel.

Asimismo, el inculpado deberá indemnizar a la víctima, representada por el letrado Víctor Nieto, del despacho, i16 Abogados, con 12.000 euros en concepto de daños y perjuicios.

Los hechos sucedieron el 4 de septiembre de 2016, cuando la mujer y el hombre, de origen magrebí, coincidieron sobre las 22.40 horas en un bar de Errenteria donde tomaron unas cervezas, tras lo que el acusado se ofreció a llevarla a Irun y ambos se desplazaron en coche hasta un establecimiento hostelero situado en el alto de Gaintxurizketa.

El texto judicial explica que, en este lugar, el hombre estacionó el vehículo en una zona «apartada y oscura», instante en el que la mujer «echó mano a la puerta para salir» pero el procesado «se lo impidió», se situó sobre ella, comenzó a darle besos por el cuello y la violó, pese a que la agredida le pedía «repetidamente» que parara.

Durante la vista por estos hechos, celebrada el pasado 17 de diciembre, la chica declaró que, como tenía «muchísimo miedo a que pasara lo peor», intentó «mantener la calma» y se quedó «quieta» mientras lloraba con la intención de que el inculpado acabara cuanto antes, mientras él hacía «fuerza» para separarle las piernas.

Por su parte, el acusado mantuvo que las relaciones sexuales en el aparcamiento fueron consentidas y dijo que si la hubiera visto llorar no la habría tocado, al tiempo que recalcó que no la forzó ni la amenazó.

En su recurso ante el TSJPV, la defensa del hombre alegó que durante el juicio se vulneró su derecho a la presunción de inocencia al no haberse practicado «suficiente prueba de cargo» para acreditar su culpabilidad y criticó que no se le hubiera reconocido la atenuante muy cualificada de haber consumido bebidas alcohólicas y drogas.

No obstante, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco rechaza ahora ambas alegaciones, al entender que en el caso existió «prueba de cargo válida y suficientemente incriminatoria para enervar», dada su «completitud», el principio de presunción de inocencia del acusado.

El escrito judicial señala asimismo que el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia de Gipuzkoa cumplió con su «deber de motivación, explicitando los razonamientos de forma lógica y racional para justificar el decaimiento de la presunción de inocencia».

Respecto a la posible atenuante de consumo de alcohol y drogas, el TSJPV recalca que no resultó «mínimamente acreditada» durante el proceso judicial. En cualquier caso, la sentencia no es firme, ya que puede ser recurrida aún en casación ante el Tribunal Supremo.