Tecnologías para la creatividad

Talleres. Ayer se dieron nociones básicas para la autofabricación de una consola. / FOTOS F. DE LA HERA
Talleres. Ayer se dieron nociones básicas para la autofabricación de una consola. / FOTOS F. DE LA HERA

La primera edición de Bidasoa Maker Day sorprendió con las posibilidades de herramientas que están al alcance de todo el mundo

I. MORONDOIRUN.

Bidasoa activa y la asociación local IrunRobotics llenaron ayer una carpa en la plaza del Ensanche con aparatos tecnológicos varios que compartían la condición de estar confeccionados en casa a partir de piezas y programados siguiendo pautas e instrucciones que cualquiera puede encontrar en internet.

«Con un poquito de ayuda lo puede hacer cualquiera», decía Juan, uno de los voluntarios de IrunRobotics que atendía ayer a quienes visitaron ese Bidasoa Maker Day. «Hasta hace tres meses yo no sabía nada de esto y con un poco de ayuda vas aprendiendo». En algunos casos puede haber pasos más delicados, «como realizar pequeñas soldaduras que no puedes dejar hacer a un niño. Pero si trabajas con sistemas Arduino, por ejemplo, se usan 'pines' y no hay que soldar nada. Basta con tener interés y saber algo de inglés, aunque muchos tutoriales están también traducidos al castellano».

Por esa vía, se mostraban ayer girasoles electrónicos, buscadores/analizadores de redes WiFi, laberintos mecánicos manejados por joystick o una versión del primigenio juego tenístico de la bola y las dos barras.

Igor Martín es uno de los fundadores de IrunRobotics, «una asociación en la que llevamos ya unos años trabajando y que ahora empieza a despegar». El evento de ayer se puede considerar su puesta de largo pública «aunque ya venimos reuniendo un grupo de gente más o menos estable», que aprovecha la apertura de Irun Factory los lunes por la tarde para las sesiones abiertas de impresión 3D para reunirse allí. «Hemos encontrado un buen espacio, con recursos que van mejorando: acaban de poner una máquina de corte láser, una impresora 3D de doble cabezal...». Martín no se dedica a esto profesionalmente, pero es su pasión «desde muy niño, montar, desmontar, programar... Tuve mi primer contacto con un ordenador en el año 83. Te puedes imaginar qué era eso». Con IrunRobotics busca reunir gente que comparta intereses para encarar proyecto y ofrecer, si es posible, formación a todas las edades. Ayer, los talleres que se ofrecían, orientados a niños, tuvieron plena afluencia.