Recuperar la memoria y ponerle rostro

Joserra Emparan, Koldo Salinas, Shole Aguirre y Peli Lekuona, en la presentación de la asociación. / F. DE LA HERA
Joserra Emparan, Koldo Salinas, Shole Aguirre y Peli Lekuona, en la presentación de la asociación. / F. DE LA HERA

Vecinos de la comarca del Bidasoa han creado la Asociación memorialista Kepa Ordoki | La entidad está realizando investigaciones históricas centradas en el período entre 1936 y 1978, cuyos resultados divulgará a través de su web, jornadas y otras actividades

JOANA OCHOTECO IRUN.

Un grupo de vecinos de Irun, Hondarribia y Hendaia ha creado la Asociación Kepa Ordoki MHB Bidasoaldeko Elkarte Memorialista. Coincidiendo este año con el 25 aniversario de la muerte de Kepa Ordoki, «la comarca contará con una nueva entidad memorialista», explicó, en euskera, Peli Lekuona, secretario de la asociación.

En el acto de presentación de la misma, le acompañaron Koldo Salinas, presidente; Joserra Emparan, vicepresidente; y Shole Aguirre, miembro de la asociación. El cometido principal del grupo será «recuperar la memoria histórica de las personas que pelearon a favor o dieron la vida por la libertad, la democracia y la justicia social en la comarca del Bidasoa», así como «dignificar y difundir sus ideas». Actualmente, recordó Peli Lekuona, «no hay un censo definitivo y no sabemos cuánta gente fue fusilada o padeció represión en España, mucho menos en la comarca del Bidasoa». La asociación Kepa Ordoki quiere «poner rostro» a todas esas personas.

Entre ellas, Peli Lekuona citó «a los trece jóvenes milicianos que defendieron Irun y fueron fusilados en Pikoketa; a quienes pelearon contra el fascismo en el frente, entre ellos, el comandante Kepa Ordoki; o a otros vecinos de Irun y Hondarribia que estuvieron en el Batallón de Gernika, como Aquilino Peña Elosegi; a la gente que estuvo en el campo de concentración de Gurs...». Se calcula, explicó Lekuona, que 3.000 vascos estuvieron en Gurs; entre ellos, el 10%, «es decir, 300 personas eran de la comarca del Bidasoa». Además, «hubo vecinos de la zona a los que llevaron a campos de concentración de Alemania, y muchos no volvieron»; o «presos que hicieron muchas carreteras de nuestra comarca o el canal de Dunboa». El ámbito de investigación de la asociación Kepa Ordoki «no se va a limitar al franquismo y la guerra civil. Queremos ir más allá, hasta 1978». «Queremos poner cara a cosas que pasaron, y cuyas precisiones o detalles de tipo humano no conocemos», añadió Joserra Emparan.

Las herramientas que van a utilizar para ello son, junto con la investigación histórica, «la divulgación de información, fotografías y testimonios»; y el desarrollo de «jornadas memorialistas y otras acciones. Sólo de este modo conseguiremos hacer justicia a las víctimas y las personas que fueron silenciadas por las armas. Nuestra asociación va a trabajar por la recuperación de la verdad y su difusión», subrayó Peli Lekuona.

Puntos de control

Para dar cumplimiento a ese segundo objetivo, la difusión, la asociación está trabajando en la organización de algunas actividades en el mes de noviembre. Este año se cumple el 25 aniversario de la muerte de Kepa Ordoki, por lo que se quiere divulgar la figura de este irundarra, capitán del batallón de San Andrés en la Guerra Civil y comandante del batallón Gernika en la II Guerra Mundial.

Asimismo, ultiman la puesta en marcha de su página web, en la que se podrán ver miles de imágenes y el trabajo de investigación desarrollado por los miembros de la asociación hasta ahora, que no es poco. En la presentación, la entidad facilitó un dossier que resume la información que han obtenido sobre los centros de detención que existieron en Irun entre los años 1936 y 1942. Una vez los franquistas tomaron Irun, el puente Avenida se convirtió en «un punto de control estratégico». Era dirigido por lo que se denominaba «la 'Comisión de admisión del puente'» que a partir de noviembre de 1936 pasaría a llamarse 'Comité de información y residencia', y cuyos miembros controlaban a todo aquel que pasaba por el puente hacia Irun, debiendo informar sobre su «comportamiento político».

Además de por el puente Avenida, muchos irundarras regresaron a la ciudad a través del puente de Behobia. Allí había, detalla el dossier elaborado por la asociación Kepa Ordoki, otro punto de control del 'Comité de información y residencia'. En el barrio de Behobia, según testimonios recogidos por la investigación, existían dos centros de detención, en el pabellón de Vinos Arocena y el restaurante y sala de bailes Kaiola. Los vecinos que regresaban desde Francia debían permanecer allí a la espera de un aval que les permitiera volver a Irun.

Otros centros de detención

El Stadium Gal funcionó como lugar para concentrar a los militares republicanos que llegaban a Irun, antes de llevarlos al centro de detención. De allí, eran trasladados a campos de concentración de España, utilizando el ferrocarril del Norte. El punto de partida era el denominado 'Pabellón ferroviario velocidad pequeña', que está situado en la parte trasera del edificio de la Aduana, y que a día de hoy se encuentra en estado de abandono.

El dossier elaborado por la asociación cita también la 'Cárcel de Irun', que estaba situada «en el barrio Lapice, en los terrenos sobre los que hoy en día están los institutos Pío Baroja y Bidasoa. Tenía capacidad para 600 personas».

Uno de los centros de detención más grandes de Irun se habilitó en el pabellón Hilaturas Ferroviarias, en Anaka, que había sido inaugurado en 1923. Según datos del año 1939, en dicho pabellón había 224 detenidos. Este centro de detención no se cerró hasta el año 1942. Por él pasaron cerca de 2.000 personas.

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