El Real Unión está obligado a ganar para que no se aleje la permanencia

Etxabeguren. /  F. DE LA HERA
Etxabeguren. / F. DE LA HERA

Los irundarras visitan en Mareo al Sporting B (12.00) con la necesidad de sumar los tres puntos porque el Izarra ha ganado

O.T. IRUN.

La goleada de la semana pasada en el Stadium Gal contra el Langreo curó algunas de las heridas que tenía el Real Unión, pero no todas. Los unionistas se quitaron de encima un buen saco de presión con el 4-0 al conjunto asturiano, pero la clasificación sigue apretando. Más, si tenemos en cuenta los resultados de algunos de los partidos de esta jornada que ya se han disputado. El Gernika perdió contra el Arenas y va a seguir en el puesto de descenso directo a tres puntos de distancia del Real Unión, pero el Izarra ganó y deja la permanencia a tres puntos más el golaveraje.

Es decir, el Real Unión visita este mediodía (12.00 horas) en Mareo al Sporting de Gijón B sabiendo que no va a caer al puesto de descenso directo haga lo que haga, pero también consciente de que no va a poder abandonar el de promoción. Eso sí, no le queda otra al conjunto irundarra que sumar los tres puntos que se van a poner en juego para pegarse al Izarra y no permitir que el cuadro navarro tome distancia en este momento de la temporada.

Esta obligación puede pasar factura a nivel de nerviosismo, pero en lo que se tiene que centrar la plantilla txuribeltz es en superar a un equipo que, aunque no se juega nada, ha pasado de estar diez jornadas sin victorias a ganar los cuatro últimos partidos.

A decir verdad, poco importan las trayectorias a estas alturas del curso. El Real Unión solo puede pensar en sacar lo mejor que tiene dentro para sumar tres puntos vitales en la lucha por la permanencia.

«Queremos marcar el ritmo»

Alberto Iturralde, en la rueda de prensa previa al choque, comentó que «la situación del equipo es delicada, pero la victoria de la semana pasada nos vino francamente bien en lo anímico y clasificatorio. Espero que haya sido una liberación para los jugadores y que se hayan quitado presión de encima para afrontar lo que queda».

Entre los partidos que restan está el de hoy. «El Sporting ha sido irregular durante la temporada y ha tenido tres entrenadores, pero desde que llegó el último ha logrado cuatro victorias seguidas. Es un equipo intenso, con calidad y está en su mejor momento. Tenemos que intentar ser nosotros los que marquemos el ritmo y no dejar que el partido se convierta en un ida y vuelta».

Lo que sí quiso dejar claro el entrenador, de cara a esta lucha por la permanencia en Segunda B, fue que «el equipo depende de sí mismo y las sensaciones del otro día nos dan calma para el tramo final».