El Real Unión cierra un 2018 con dos entrenadores y pocas alegrías

Juan Domínguez el día de su presentación como entrenador unionista. / F. DE LA HERA
Juan Domínguez el día de su presentación como entrenador unionista. / F. DE LA HERA

Los irundarras van a acabar el año en decimotercera posición | La victoria en la última jornada contra el Athletic B alivia la situación de los unionistas, que estaban cerca del descenso

Borja Olazabal
BORJA OLAZABAL IRUN.

No da para muchas alegrías el balance del 2018 en clave unionista. Casi para ninguna. Será cuestión del prisma con el que se mira la actualidad del Real Unión, ya que al cuadro txuribeltz se le sigue esperando entre los puestos nobles de la clasificación, algo que ha sucedido a cuentagotas en las últimas temporadas. El final de la pasada y este comienzo de la presente, los dos momentos que integran el año que acaba en un par de días, deja un claro sabor amargo. Un decimotercer puesto que no sabe a nada.

Y es que en esa posición terminó el conjunto irundarra el curso pasado y en esa misma posición ha llegado el equipo al parón navideño. En ambos casos con margen sobre la zona peligrosa de la clasificación, pero demasiado lejos de los puestos de play-off. En resumidas cuentas: decepcionante.

Ribera y Juan

Durante este 2018 han sido dos los entrenadores que han llevado las riendas del Real Unión. En diciembre del 2017 llegó José Luis Ribera al banquillo del Stadium Gal para sustituir a Asier Santana en el cargo. Al término de la campaña el club decidió prescindir de sus servicios y nombró como nuevo técnico a Juan Domínguez, que colgó las botas para dirigir al equipo.

Si echamos un ojo a la trayectoria de Ribera, hay que poner sobre la mesa los veintidós partidos en los que fue el entrenador unionista. Sus números le dan un aprobado, ya que solo consiguió seis victorias, empató ocho de los encuentros y perdió otros ocho. Eso sí, consiguió lo que se le pidió, que era salvar al equipo del peligro del descenso. La etapa del azkoitiarra acabó con una buena victoria, un 0-2 en El Sardinero ante el Racing de Santander.

El anuncio del cambio de entrenador no tardó en llegar. La secretaría técnica del Real Unión apostó en verano por Juan Domínguez como máximo responsable del primer equipo. Su llegada supuso un soplo de aire fresco y la pretemporada, con buen juego y buenos resultados, llenó de ilusión a la afición txuribeltz, pero lo cierto es que los dieciocho partidos que lleva el donostiarra al frente del equipo tampoco han dado para demasiadas alegrías.

En casi una vuelta completa, el Real Unión solo ha conseguido cuatro victorias, por nueve empates y cinco derrotas. Al equipo le está costando un mundo ganar y esta temporada también parece condenada a la nada. Intentar que el equipo quede en una situación intermedia y poco más.

Tres puntos para acabar

En lo más inmediato, cabe recordar que el Real Unión ha terminado el año con una alegría, la que supuso cerrar el 2018 con una victoria en el Stadium Gal contra el Athletic B, al que se le ganó 1-0. Los irundarras habían estado siete jornadas sin ganar, pero en los cuatro últimos partidos han logrado dos triunfos, un empate y una sola derrota.

Estos últimos siete puntos sumados permiten a Juan Domínguez y a todo el unionismo tomar las uvas sin agobios. El Real Unión tiene 21 puntos y cinco de renta sobre la parte peligrosa de la tabla.

Acaba 2018, un año con dos entrenadores y pocas alegrías.

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