El Real Unión se carga a Juan

Juan Domínguez se lamenta tras una acción.
/F. DE LA HERA
Juan Domínguez se lamenta tras una acción. / F. DE LA HERA

Los pesos pesados del vestuario están molestos con la decisión tomada porque entendían que se estaba trabajando bien El 0-4 contra el Izarra y caer al puesto de promoción de descenso han sido las dos gotas que han colmado el vaso de la paciencia en el consejo

O.T. IRUN.

El fútbol solo mira a los resultados. Es algo que ha quedado claro a lo largo de los tiempos. Incluso hay veces que ni eso vale. Porque las decisiones últimas siempre las toman los de arriba. Y todo depende de si el balón entra o no. De si me caes bien o mal. De si estoy muy caliente y aprieto el gatillo o me contengo. Ayer en el Stadium Gal se tomó una de esas decisiones que duelen, la de destituir a un entrenador. Esta vez, más dolorosa si cabe por quién era el entrenador.

Y es que el Real Unión se ha cargado a Juan Domínguez, todo un emblema dentro del unionismo en la última década. Ha estado en los mejores y en los peores momentos y siempre siendo referencia. No hay duda de que los resultados no le estaban acompañando y que la situación del equipo era crítica, pero ¿es eso lo único que vale?

El fútbol es de los futbolistas y son ellos los que van a tener que sacar al Real Unión del lío en el que se ha metido. Son ellos los que tienen que estar convencidos del trabajo que se realiza. Y ayer el entrenamiento matutino, que se llevó a cabo una vez conocida la decisión, era una colección de caras largas.

No estuvieron ni Juan ni Joseba Agirre, este último porque quiso estar al lado del técnico en una mañana tan dura, y lo dirigieron entre Ibon Zoilo y Eneko Romo. Pero lo más significativo fue algo que sucedió una vez finalizada la sesión. Uno de los pesos pesados del vestuario, Iosu Esnaola, saludó a los periodistas que allí nos encontrábamos con cara de pocos amigos y mientras se iba gritó: «Es la peor decisión que ha tomado el Real Unión desde que estoy aquí».

Es la misma persona, el capitán del equipo, que tras el 0-4 contra el Izarra dijo en zona mixta que «el que sabe de fútbol sabe que no tienen que echar a Juan. Sería una mala idea. Creo en este equipo, creemos que estamos trabajando bien y que la única manera de sacar esto adelante es estando unidos».

El consejo de administración, liderado por el presidente, Ricardo García, era un mar de dudas el domingo por la noche. No sabían qué hacer porque el vestuario estaba con Juan. Unas horas después, ayer por la mañana, se cargaron al técnico.

«Es un día muy duro»

Eneko Romo, director técnico del Real Unión, dio ayer la cara para contar que «está siendo un día muy duro en lo personal y profesional. La derrota contra el Izarra fue un palo muy gordo, algo que no esperábamos, y a partir de ahí se ha tenido que tomar una decisión que no es nada agradable sobre Juan Domínguez. Había sido una apuesta de futuro con una persona que tenía gran ambición y que conocía muy bien el club, el fútbol y la preparación física. Pero los resultados han hecho que tomemos esta decisión para intentar recuperar al grupo y podamos salir de esta situación. El vestuario y yo mismo estábamos con Juan, compartíamos la misma metodología de trabajo, pero no ha funcionado y con mucho dolor hemos decido que Juan no siguiera al frente del equipo».

Ahora toca buscar nuevo entrenador y Romo explicaba que «desde que se toma la decisión hemos puesto la maquinaria de trabajo en marcha para intentar contratar un nuevo entrenador. Sabemos de alguno que está libre y que tiene opciones de venir aquí. Queremos a alguien que nos de garantías y que venga con ilusión. Y lo más importante, que nos ayude a salir de este mal momento».

Más