NO PUEDE PASAR

IZANPOR EL PASEO COLÓN

Recuerdo el descenso del Real Unión de Segunda a Segunda B. Un descenso duro, como lo son todos los descensos. Un descenso que provocó lágrimas. Pero lágrimas que fueron más de impotencia que de pena. Lágrimas de rabia porque el Real Unión lo daba todo cada fin de semana sobre el terreno de juego y hacía buenos partidos, pero no le daba para conseguir lo único que te permite salvarte, las victorias.

El paso por Segunda duró lo que dura un abrir y cerrar de ojos, pero no fue un descenso triste. El Real Unión había conseguido algo con lo que había soñado durante muchos años y en Irun disfrutamos como niños de la categoría de plata. ¡Hasta Gal estaba lleno! Tiempos aquellos... y no hace tanto.

Y es que aquel descenso provocó una nueva ilusión, la de volver a subir. Por eso no fue triste. No fue dramático. Pero esa ilusión se ha ido desvaneciendo con el paso de los años. Hasta hoy, que no hay rastro de esa ilusión por el graderío del Stadium Gal.

El Real Unión está en puestos de descenso. Sería otro descenso, como aquel, pero totalmente diferente. Un descenso a Tercera. A las cloacas del fútbol. Un descenso a nadie sabe donde. Un descenso peligroso para el club. Un descenso que no se puede dar. Da miedo. No puede pasar.